lunes. 17.06.2024

«Esta es una obra de ficción», anuncia McEwan en una nota al inicio de "La cucaracha"

Una semana más, Isabel Gavela, de Librería Praxis, nos trae la novela recomendada para esta semana, «Alguien a quien conoces». Además, ha informado de la lista de los libros más vendidos durante esta última quincena en la tienda:

  1. Loba negra, de Juan Gómez Jurado
  2. Tierra Alta, de Javier Cercas (Premio Planeta)
  3. La danza de los tulipanes, de Ibon Martínez
  4. Sidi, de Arturo Pérez-Reverte
  5. Alguien a quien conoces, de Shari Lapena

"La cucaracha", de Ian McEwan

Una mañana, después de un sueño intranquilo, Jim Sams se despertó sorprendido. Por entre las sábanas se dio cuenta de lo sucedido. Ya no era una cucaracha. Se había convertido en una criatura gigantesca e incluso todavía más monstruosa: un ser humano. Y no cualquier ser humano, sino el primer ministro de Inglaterra.



De esa forma comienza La cucaracha, lo nuevo del novelista británico Ian McEwan «Esta es una obra de ficción», anuncia McEwan en una nota al inicio de La cucaracha. «Los nombres y personajes son producto de la imaginación del autor y cualquier parecido con cucarachas reales, vivas o muertas, es pura coincidencia».

Aunque claro: no es necesaria una aguda lectura para comprender que Jim Sams -un tipo «inteligente pero de ninguna manera profundo»- es una proyección de Boris Johnson, el primer ministro del Reino Unido y exalcalde de Londres. Y que La cucaracha (se escribió sobre la marcha, a modo de respuesta literaria sobre lo que sucederá cuando el Reino Unido corte lazos con Europa.

Esto porque La cucaracha no solo es la historia de un bicho convertido en el primer ministro inglés (su único consuelo, al investigar su nuevo cuerpo, es que su cabello jengibre es del mismo tono que su cáscara de bicho). Asimismo, en la novela de McEwan se narra el tejemaneje de un gobierno que manipula a sus ciudadanos. Esto al hacerles creer que la mejor forma de progreso es el “reversionismo”, una doctrina «que no tiene pies ni cabeza pero que, de pronto, se convierte en política invencible».

El “reversionismo” es una doctrina económica que invierte el flujo de dinero. En esta la gente tiene que pagar por trabajar. Y algo similar deben hacer los prestadores de servicios: “Los gerentes del hotel traen el mejor champán, las sábanas más suaves, la mejor orquesta de la ciudad, para que el hotel pueda pagar a sus huéspedes”.

En las primeras páginas de La cucaracha Jim Sams se despierta no solo convertido en un humano, sino también a cargo de un plan que ayudará a la alicaída economía inglesa y de paso afectará al mundo. Nuestra cucaracha humana vivió en otros tiempos en el palacio de Westminster, donde se reúne la Cámara de los Comunes y la de los Lores, así que está acostumbrado a oír las preguntas al Primer Ministro. Recuerda “las preguntas gritadas por el líder de la oposición, las brillantes respuestas incongruentes, las burlas festivas y las inteligentes imitaciones de ovejas”.

En La cucaracha, los antagonistas políticos no son leavers —partidarios de salir de la UE— y remainers —partidarios de seguir en ella—, como en el drama del Brexit, sino que son clockwisers y reversalists —reversionistas—. Los continuistas son las élites, si por ese término nos referimos a quienes se preocupan por la razón y la ciencia, la moderación y la información cultural de The Guardian. Los inversionistas son populistas vigorosos, vándalos con lemas geniales.

Esto pese a un problema: según las últimas encuestas, aquella misma gente que votó por el “reversionismo” ya no está tan segura. «Hay cansancio general. Miedo a lo desconocido», se da cuenta Jim Sams. «Hay ansiedad por lo que votaron, lo que han desatado». ¿Y cómo lo soluciona la ex cucaracha convertida en primer ministro? Echando a andar rumores falsos que vía Twitter la gente cree verdaderos. “No había nada más liberador que una secuencia de mentiras muy unida”, reflexiona Sams.

Gracias a este sistema económico, asegura Sams, el Reino Unido se purificará, se purgará de lo absurdo, del despilfarro y de la injusticia. «Al final de una semana laboral, un empleado entrega dinero a la compañía por todas las horas que ha trabajado. Pero cuando va a las tiendas, es generosamente compensada a precios minoristas por cada artículo que se lleva».



Además de todo aquello el último libro de Ian McEwan es una crítica velada sobre los mismos medios de comunicación digitales y no digitales; estos, en La cucaracha, distorsionan la realidad. Impulsan a que la gente se convenza de que revertir la economía es una buena idea. “¿Cómo podría una nación hacerse esto a sí misma?”, se pregunta en un momento el narrador de esta novela. “Era algo trágico. Risible.

Las ultimas páginas McEwan resuelve algunas de las preguntas iniciales (¿qué sucederá con Inglaterra una vez funcione el “reversionismo”?, ¿volverá Jim Sams a su estado de cucaracha o será para siempre un monstruoso humano?), principalmente es una novela que nos refugia de estos tiempos en que la realidad ya no tiene mucho sentido.

Si desea escuchar la entrevista completa, pinche en el siguiente enlace:

Isabel Gavela recomienda una novela satírica, "La cucaracha"