domingo. 26.06.2022

«Hubo momentos en los que lo único que podíamos hacer era mirar y dejar arder»

Patricia Lamela cuenta como de nuevo durante algunas horas las llamas amenazaron a las viviendas de Seadur. «En la zona de las Covas ardió entre las casas. Vivimos momentos muy complicados»
somoscomarca_larouco_patricialamela_2022 (6)
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En total, Larouco ha visto arder más de 250 hectáreas en menos de 48 horas. La tormenta eléctrica del pasado miércoles provocaba varios focos de incendio que se han ido complicando debido a las altas temperaturas y el viento. En concreto, según informaba la Consellería de Medio Rural en el parte de esta mañana, el incendio de Seadur ha calcinado 120 hectáreas y el de Alto da Ermida, 140 hectáreas.

En la mañana de ayer parecía que la calma había llegado, pero los focos se avivaron de nuevo debido a las altas temperaturas, la sequía y el viento. La situación se complicó y «hubo momentos en lo que lo único que podíamos hacer era mirar y dejar arder», confiesa la alcaldesa, Patricia Lamela. Tampoco el humo ayudó, ya que imposibilitó el trabajo de los medios aéreos durante algunos minutos.  

Además, cuenta como de nuevo durante algunas horas las llamas amenazaron a las viviendas de Seadur. «En la zona de las Covas ardió entre las casas. Vivimos momentos muy complicados». Por suerte, la rapidez de los medios «y la implicación de los vecinos» para sofocar el fuego ayudó a que no fuera a más. «Han sido más de 30 horas de muy malos momentos».

En estos momentos ambos fuegos se encuentran estabilizados. En Freixido ya han ardido 140 hectáreas. En su control se movilizaron hasta ahora 16 agentes, 30 brigadas, 19 motobombas, 2 palas, 5 helicópteros y 2 aviones.

En el caso del incendio de Seadur, que según los primeros indicios estuvo ocasionado por un rayo, quedó estabilizado de nuevo a las 00.36 horas de la madrugada de este viernes, 17 de junio. Para su control se movilizaron hasta ahora 1 técnico, 12 agentes, 24 brigadas, 1 pala, 4 helicópteros, dos aviones y 22 motobombas.  En este caso ya han ardido 120 hectáreas.

«Hubo momentos en los que lo único que podíamos hacer era mirar y dejar arder»