Un total de 2.927.372,43 con impuestos incluidos, son los que el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Miteco, ha destinado a través de la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación de la restauración hidrológico forestal de los concellos de Carballeda y Larouco que fueron arrasados por los incendios forestales el pasado verano.
Una suma que se ha dividido en cuatro contratos, uno para Carballeda de Valdeorras con un presupuesto base de licitación de 529.644,93 euros y que ha sido adjudicado a Heblatri S.L. En total en esta zona ardieron 5.300 hectáreas y que comenzó el 18 de agosto tras entrar desde Castilla y León.
El resto de los contratos van para el incendio que se originó en la zona de Larouco. La dirección ha dividido los trabajos en tres contratos. El más cuantioso, de 798.625,25 euros, ha sido adjudicado a Galicianatura, Obras y Proyectos, S.L, el segundo de 799.855,59 euros a Ametlam S.L. Por último, la empresa Braña S.C.L. es la que ha resultado adjudicataria del tercero de los contratos que tiene un importe de 799.246,66 euros. De este modo, en total la Dirección de Biodiversidad destina 2.397.727,50 euros a la restauración de la zona de Larouco, el peor incendio en la historia de Galicia y que tuvo lugar el pasado mes de agosto.
Cabe recordar que dicho incendio afectó a más de 30.000 hectáreas declarándose el miércoles 13 de agosto en la parroquia de Seadur y paso, además de Larouco, por los concellos de O Barco de Valdeorras, O Bolo, Carballeda de Valdeorras, A Rúa, Petín, Rubiá, A Veiga y Vilamartín de Valdeorras, en Ourense, así como por el de Quiroga, en Lugo. Para su extinción se movilizaron 51 técnicos, 222 agentes, 311 brigadas, 216 motobombas, 12 palas, seis unidades técnicas de apoyo, 14 helicópteros y 15 aviones así como efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Tal y como ha señalado el ministerio, estas intervenciones hidrológico-forestales de emergencia persiguen minimizar la pérdida de suelo, estabilizar el terreno y contener los procesos erosivos que se producen tras incendios y otros desastres naturales, especialmente en áreas de fuertes pendientes. Asimismo, se pretende potenciar la recuperación de la cobertura vegetal y reducir el alto riesgo de plagas forestales, mediante tratamientos selvícolas y de prevención, y contribuir a la reparación de la red de pistas forestales dañadas.
Entre las actuaciones previstas se incluyen la restauración de cauces y riberas, el control de la erosión y de la desertificación, la retirada y tratamiento de la biomasa quemada, la colaboración en el control de plagas forestales y la restauración de infraestructuras rurales de uso genera


