martes. 23.04.2024

Esta vecina de O Barco asegura que la vida le ha dado una segunda oportunidad tras 49 días ingresada en el CHUO, 21 de ellos en la UCI

Laura Martínez es una vecina de Matarrosa del Sil (León) que terminó residiendo en O Barco, donde se contagió del COVID-19.

Pese a no tener patologías previas el virus la llevó no solo al Clínico Hospitalario Universitario de Ourense si no a su UCI, lugar donde estuvo 21 de los 49 días que terminó pasando en el hospital ourensano.

Laura confiesa que en estos momentos mira con otra perspectiva la vida: «Esto te hace valorar cosas que antes le dábamos poca importancia como puede ser un vídeo de WhatsApp, antes lo borraba, ahora pienso en lo bonito que es y lo guardo para poder verlo en otro momento».

Martínez si bien se esperaba una sorpresa, aunque no todo el despliegue que le preparó su amiga Chus en cuanto se enteró que le daban el alta.

Ahora Laura ve el futuro de otra manera: «Os puedo decir que lo veo muy bien, todo el personal sanitario, tanto mi médica internista Mara, mi fisio Marta y el neumólogo que me atendió están seguros de que mi recuperación va a ser al 100%, ahora queda recuperar, entonces todo lo que ellos sean optimistas yo no lo debato».

El proceso fue duro, ya que ella confiesa que era una "marioneta" cuando salió de la UCI: «Los 4 primeros días que estuve en planta pensé en todo el trabajo que les dí a las enfermeras, porque apenas dormía, me dolía todo, no me podía cambiar de postura porque mis pulmones no respondían, no comía sola, era un muñeco de trapo. Por suerte en el momento en el que decidieron ponerme una CECAP que obliga a trabajar a los pulmones cambié completamente, ese mismo domingo me levantaron sin grúa y fue un motivo de alegría, al motivo siguiente me mandaron a la ducha entonces vas viendo pequeños avances que no son pequeños, es todo un logro».

Cosas como la comida de una madre, las suegras o una amiga, el tener sus cosas, pareja, amigos o a su perro: «Echas de menos tu vida diaria y para recuperarla no te queda otra que intentarlo. Una cosa que me dijo la médica es que 2/3 partes de la comida hay que comerla, y siempre intentaba terminarla toda».

El despertarse en su casa ha sido maravilloso, destacando que durmió muy bien: «Me desperté muy tranquila, relajada, dentro de un horario que te mandan los médicos, pero maravilloso por desayunar en casa». Afirmando que ahora además tiene libertad para levantarse a la hora que quiere o por ejemplo ducharse de otra manera ya que tiene sus enseres.

Hasta dentro de 14 días no puede salir a dar un paseo por protocolo: «Es tan nuevo, se sabe tanto y tan poco, por protocolo tenemos 14 días de aislamiento domiciliario, a partir del día 15 pues evidentemente saldré como todo el mundo, con mucha precaución, mascarilla, guantes y distancia social porque no sabemos si nos podemos reinfectar».

Laura no se olvida de su boda, que está prevista para el 27 de septiembre, y en estos momentos su cancelación no pasa por su mente: «Mientras nos lo permitan no va a cambiar de fecha, siempre pensé en esa boda. A los 4 días de salir de la UCI, estando en planta, recordé una cosa que no le había dicho al del catering y le mande un WhatsApp. Me dijo de llamarle y le tuve que contar lo que me pasó por escrito por que no podía hablar. Se preocuparon por mí, pero le dije que lo único que queda ahora es recuperarse, la vida a mi me ha dado una segunda oportunidad, a mi y a los más de 100.000 pacientes que nos hemos recuperado y hay que aprovechar la oportunidad».

Laura Martínez: «La vida me ha dado una segunda oportunidad»