La situación en los ríos de la parte gallega de la cuenca del Miño-Sil ha experimentado una leve mejoría en las últimas horas, aunque el escenario sigue siendo de vigilancia hidrológica ante la previsión de nuevas precipitaciones significativas a lo largo de la semana.
Así lo explicó Carlos Ruiz del Portal, jefe de la oficina de planificación hidrológica de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, quien detalló que actualmente hay 12 puntos de control en situación de aviso hidrológico en la demarcación gallega: nueve en nivel amarillo y tres en nivel naranja.
Según indicó, desde el domingo se ha registrado un descenso apreciable, con ocho puntos menos en aviso, debido a la escasez de precipitaciones durante el domingo y las primeras horas del lunes. «Esto ha permitido que los niveles y los caudales vayan descendiendo progresivamente en los últimos cuatro días», señaló.
No obstante, Ruiz del Portal subrayó que el contexto general sigue siendo delicado, marcado por un año hidrológico excepcionalmente húmedo. Desde su inicio, se han recogido 840 litros por metro cuadrado de media, lo que supone un 40 % más de lo habitual para esta época. Febrero, además, está confirmando esa tendencia: en solo ocho días ya se han alcanzado 140 litros por metro cuadrado, cuando el valor medio mensual se sitúa en 105, un 35 % menos.
A esta acumulación de lluvias se suma la situación de los embalses. En estos momentos, 23 presas están desembalsando y el volumen medio de almacenamiento se sitúa en el 85 % de su capacidad, lo que representa 15 puntos por encima del valor medio para estas fechas y un 25 % más que hace apenas dos semanas.
En cuanto a los caudales, el responsable de planificación hidrológica destacó la mejoría respecto a los picos registrados la semana pasada. En los puntos que permanecen en nivel naranja se registran caudales en torno a los 1.400 metros cúbicos por segundo, mientras que en Ribadavia la situación es «mucho mejor», con valores de 130 a 140 metros cúbicos por segundo, aproximadamente un tercio de la punta alcanzada el jueves pasado.
Sin embargo, la atención vuelve a centrarse ahora en la previsión meteorológica. Según los datos con los que trabaja la Confederación, entre el lunes y el viernes se espera una precipitación media acumulada de 108 litros por metro cuadrado, con acumulaciones que podrían acercarse a los 200 litros en zonas como el Baixo Miño y la Limia. «Esto dará lugar a crecidas generalizadas, similares a las de la semana pasada, e incluso podrían alcanzarse niveles superiores, aunque ahora mismo no es seguro», advirtió.
La previsión apunta a una pequeña tregua el sábado, pero Ruiz del Portal avanzó que, de confirmarse los modelos actuales, la próxima semana volverían las precipitaciones, lo que obliga a mantener la cautela y el seguimiento continuo de los cauces.


