lunes. 27.05.2024
somoscomarca_240324_asermitas_domingoderamos_ramos (65)
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Viñas, pizarra y el rumor del río son características de la tierra de O Bolo que esconde, en su interior un tesoro cincelado entre la piedra. El santuario de As Ermitas nació hace cuatrocientos años entre leyendas y milagros que labraron, piedra a piedra, la mayor joya arquitectónica del barroco gallego.

Fue en el año 1624 cuando el obispo de Astorga, diócesis a la que pertenece O Bolo, Mesía de Tovar decretó la construcción de este lugar, donde se encontraba una pequeña ermita dedicada a la virgen. Hasta entonces, las leyendas surcaban la zona, señalando que el ganado que pastaba alrededor sanaba de forma casi milagrosa o que unos pastores habían encontrado una talla de la Virgen de las Ermitas en una cueva, por lo que decidieron construir una ermita mariana.

Tras una curación milagrosa de él mismo, Alonso Mejía de Tovar decide construir este santuario que viviría un gran impulso en 1655 cuando Fray Nicolás de Madrid, tras ser nombrado Obispo de Astorga, decide contratar al arquitecto Francisco de la Lastra para la construcción del que se convertiría en un centro religioso de primer orden.

Así, se crea la nave principal de la Iglesia, el inicio de las obras en la Casa de Administración y la ampliación y mejora del Mesón, que actualmente está en estado de ruinas. En esa época llegó uno de los atractivos del interior de la iglesia, un pequeño barco que luce desde lo alto de la bóveda y que se trata de la representación del navío en el que casi pierde la vida el almirante Pedro Centeno y fue colgado de lo alto de la iglesia el 28 de septiembre de 1702.  

El verdadero impulso al santuario llega en 1711 cuando un vecino de la zona, en concreto de Mormentelos, es nombrado administrador. Así, Domingo Xosé Rodríguez Blanco encarga la finalización de la fachada principal de la Iglesia, construyendo por completo la segunda torre y finalizando la que ya existía.

Pero no se queda con el exterior del santuario sino que también da esplendor al interior donde coloca piedra de cantería en la media naranja del crucero, reforma el Camarín de la Virgen y amplía la Sacristía y el Coro. Encarga las pinturas de la nave mayor a Francisco Couselo de Villar, que las pinta entre 1728 e 1730. En estos primeros años acaba también las fuentes de A Dormiñona y Rebuxín, una en cada uno de los caminos por los que los peregrinos llegaban al Santuario. A partir de 1723 amplía el Atrio de la Iglesia, para lo que levanta un gran muro de contención sobre el que se asienta un cobertizo con siete ventanas en arco que miran al Bibei.

Pero sin duda, su obra cumbre, es una de las que hoy sigue siendo el centro de la Semana Santa de Valdeorras, el Via Crucis barroco que se construye en As Ermitas desde 1731, inspirándose en el que existía antes en el Bom Xesús do Monte de Braga. Tras un derrumbamiento que puedes leer aquí, todas las figuras fueron recuperadas hace unos años.

Lo cierto es que el administrador nunca vio finalizada la obra, y que pretendía que fuera mucho más magnánimo pero alzo uno de los mayores atractivos de la zona.

Los años pasan y el objetivo de As Ermitas también que a mediados del siglo XIX para a ser también un centro de enseñanza para lo que se construyen nuevas infraestructuras. En primer lugar, desde 1846, se crea la Escuela de Primeras Letras, en la que los niños de la zona adquirían los conocimientos más elementales. Más tarde, el año 1863, se establece en el Santuario de As Ermitas una Preceptoría, filial del Seminario de Astorga, donde se impartían los primeros cursos de la carrera sacerdotal y que se amplía en 1941 con un internado hasta que en 1944 adquiere el título de Seminario Menor que funciono hasta 1964.

Con motivo de este singular cumpleaños, de cuatro siglos, el concello de O Bolo ha organizado una serie de actos que se desarrollarán hasta el mes de agosto.

En el siguiente audio puedes escuchar, en la voz de Antonio Castro Voces, la historia de As Ermitas en un podcast de Radio Valdeorras Onda Cero, «Historias de la historia».

Cuatro siglos de peregrinación a una joya arquitectónica del barroco