Los primeros rayos de sol no siempre encuentra la piel en su mejor momento. Llega después de meses de frío, calefacción y cambios en los hábitos que pasan factura, aunque no siempre se note a simple vista. «El invierno agrede a la piel de otra manera: calefacción, frío, viento, alimentación, menos horas de sueño», explica Nuria Carmona, experta en estética de Ana de la Puente.
A partir de ahí, plantea un enfoque distinto al habitual: no esperar al verano para empezar a cuidarla. «Planteamos un protocolo pensando en preparar la piel pre-verano», señala. La idea es reforzarla antes de la exposición, «crear un escudo a base de vitaminas y colágeno» que la haga más resistente frente al sol.
El tratamiento, definido como un protocolo de autor, no responde a una marca concreta. «No es un protocolo creado por ninguna marca de cosmética, sino uniendo cuál es la necesidad», explica. Ese planteamiento se traduce en un objetivo claro: recuperar la piel tras el desgaste del invierno. «Vamos a resetear la piel después de todo el invierno», insiste.
Para ello, combinan Dermapen y mesoterapia. El primero activa los mecanismos naturales de regeneración; el segundo introduce directamente en la piel los activos necesarios. «Es un borrador y un escudo», resume.
Entre esos activos destacan el ácido hialurónico, fundamental para la hidratación profunda, y antioxidantes como la vitamina C o el glutatión. «Son muy potentes, actúan como un ejército interno frente al daño del sol», explica.
Aunque se trata de un protocolo propio, está pensado para un público amplio. «Va enfocado a cualquier tipo de piel y a cualquier edad», asegura, con las excepciones habituales en pieles más sensibles. Más allá del tratamiento, el mensaje es claro: la piel no solo se protege, también se prepara.