Una madre denuncia el mal estado de una cancha de tenis de O Barco tras un incidente con su hijo
Las imágenes que publicó en redes muestran las marcas que sufrió el menor en la cara y el cuello tras golpearse contra una red deteriorada y sujeta con bridas. El Concello asegura que la instalación ya ha sido cerrada y permanece precintada mientras se realizan las reparaciones
Una madre denuncia el estado de la cancha de tenis de O Barco tras un incidente con su hijo
Un momento cotidiano acabó en un importante susto para una familia de O Barco de Valdeorras. Un niño de 5 años sufrió arañazos en cara y cuello este domingo mientras jugaba al balón en una cancha deportiva de la zona de El Malecón tras golpearse contra la cinta de la red, que se encuentra muy deteriorada, y cuyo estado llevaba tiempo siendo motivo de quejas vecinales.
Según relata su madre, el niño estaba jugando cuando, de repente, lo escuchó llorar. Al girarse, lo vio en el suelo y pensó en un primer momento que se había caído. Sin embargo, al acercarse comprobó que tenía varias marcas en la cara y el cuello. Fue entonces cuando el menor señaló hacia el alambre que sirve para sujetar la red y que cruza la cancha aunque ya no sujeta la malla, por lo que es difícil verla cuando se juega en la instalación.
La mujer compartió posteriormente imágenes de las lesiones sufridas por el niño y fotografías del estado de la cancha, donde pueden verse redes caídas, deterioradas y sujetas con bridas. En la publicación denunciaba además que los balones «se salen constantemente a la carretera donde pasan coches», una situación que, asegura, no es nueva.
«¿De verdad cuesta tanto poner unas redes en condiciones?», lamentaba en redes sociales, donde también criticaba que las instalaciones lleven mucho tiempo en mal estado pese a las numerosas reclamaciones vecinales.
En declaraciones a este medio, la madrie, Vanne Espido, asegura que otras personas ya habían trasladado quejas anteriormente. «Sé de gente que ha puesto quejas y que se ha ido a quejar, y al final esto sigue igual», explica. «Parece que tiene que pasar algo así para sentirnos escuchados».
La mujer reconoce que el desenlace pudo haber sido mucho peor. «Gracias no llegó a ser un corte con el alambre, pero la marca la tiene. Y porque fue en la cara; si llega a ser un poco más abajo, en el cuello, o le pilla un ojo…», señala.
Tras publicar las imágenes y trasladar lo sucedido al Concello, recibió una respuesta inmediata. Según explica, le pidieron disculpas y le informaron de que la cancha había sido cerrada y que ya se había avisado para proceder a su reparación. Actualmente, la instalación permanece precintada.
La vecina insiste en que muchos niños utilizan habitualmente ese espacio porque es uno de los pocos lugares del municipio donde pueden jugar al balón. «Si puedo, muchas veces cojo el coche y me voy a otro concello que esté mejor acondicionado, porque aquí las cosas no están bien», afirma.
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