Piernas cansadas, sensación de hinchazón, agotamiento constante o la impresión de que el cuerpo “pesa” más de lo normal. Muchas personas conviven con esas molestias sin relacionarlas necesariamente con el estrés, el ritmo diario o incluso la acumulación de tensión física. Precisamente sobre esa idea trabaja el tratamiento de detoxificación corporal que realiza el centro de belleza Ana de la Puente.
La propuesta, explica Nuria Carmona, experta en belleza del centro, no busca únicamente mejorar el aspecto de la piel. El objetivo va mucho más allá. «Eliminamos toxinas acumuladas ya sea por estrés, contaminación, hábitos poco saludables o incluso medicación», señala.
El tratamiento dura aproximadamente una hora y combina distintas técnicas pensadas para estimular el organismo de forma natural. Primero se realiza una exfoliación suave y después una envoltura corporal personalizada, adaptada a las necesidades de cada persona. A ello se suma una oclusión y una manta caliente que favorecen la acción de los productos durante unos treinta minutos. El proceso finaliza con hidratación y masaje.
Pero lo que más destacan desde el centro no es únicamente la piel más suave o luminosa que deja el tratamiento, sino la sensación física posterior. «Hay mucha gente que te dice: estoy muy cansada, me duelen mucho las piernas, no sé qué me pasa. Este tipo de tratamiento es ideal para ellas», comenta Carmona.
La detoxificación corporal se plantea así como una especie de “puesta a punto” integral. Según explica la especialista, ayuda a mejorar la circulación, favorece el drenaje, contribuye a eliminar líquidos retenidos y aporta una sensación general de descanso y relajación. Incluso, añade, puede ayudar a mejorar el tránsito intestinal.
Uno de los aspectos que diferencian el protocolo del centro es su personalización. Combinan distintos productos naturales y activos en función de las necesidades concretas de cada cliente. «Podemos utilizar fucus, cola de caballo y muchísimos productos más dependiendo de si buscamos depurar, drenar o aliviar retención», explica, aunque insiste en que puede realizarse simplemente como una forma de bienestar y autocuidado periódico. «Igual que hacemos limpiezas faciales, el cuerpo también necesita depuración», afirma.
Cada vez son más las personas que buscan frenar el ritmo y recuperar cierta sensación de equilibrio vital y tratamientos como este empiezan a abrirse paso no solo dentro del ámbito de la estética, sino también del bienestar físico y mental. Porque el cuerpo, igual que la mente, también termina acumulando el desgaste cotidiano.