miércoles 27/10/21

Poesía en cajas, esperando el fin del estado de alarma

La poeta, actriz y dramaturga valdeorresa Fátima Núñez Delgado utiliza las redes sociales para dar a conocer su poesía, mientras espera a poder presentar su nuevo poemario Ouveos y Aullidos

SOMOS COMARCA: En estos días no ha parado, ha participado en un evento bilingüe de poesía, Se buscan Poetas.

FÁTIMA N. DELGADO: Sí. Aprovechando que todos los eventos se cancelaron, ha surgido un mundo muy grande en las redes, en concreto en Instagram y Facebook. Yo tenía que estar en el festival Kerouac en Nueva York, pero se canceló. El organizador, Marcos de la Fuente decidió hacerlo virtual y me invitó y lo hice virtualmente, a través de Instagram. Ya la semana anterior había participado en otro evento, This is poesía que organizaba la misma persona.

SC: ¿Y cómo fue la experiencia?

FD: Fue buena pero rara porque estás en tu casa y no es lo mismo tener al público enfrente y ver cómo reacciona que a través de una pantalla. A mí me gusto porque las nuevas tecnologías nos permiten que desde Nueva York, Madrid, Barcelona, Bilbao…que eran donde estaban otros poetas, converjamos en una pantalla y gente de todo el mundo que te pueda ver y escuchar. Eso no lo tienes cuando actúas en un club o en un teatro, tienes otras cosas que no cambio pero me pareció una buena experiencia



SC: Era en dos idiomas: gallego e ingles

FD: Sí, era una experiencia. Estudie filología inglesa y he sido profesora de inglés pero era la primera vez que recitaba en ese idioma. Normalmente escribo y recito en gallego, algunas veces en castellano pero el organizador me pidió que lo hiciera así. Amigas mías me ayudaron con el ritmo y la cadencia. Estoy contenta con la experiencia y con abrir esa otra puerta.

SC: ¿La crisis sanitaria le cambio los planes?

FD: Además de este evento, el 18 de marzo estaba previsto estrenar una obra de teatro en la que participó y presentar mi último poemario, Ouveos y Aullidos de la editorial Seda de Biso. Al día siguiente de decretarse el estado de alarma, me llegaron 50 ejemplares a casa. Estoy utilizando este confinamiento para, a través de Instagram y Facebook comenzar a presentarlo.

También estoy muy activa en el colectivo Prostíbulo Poético. Desde hace tres semanas estamos llevando a cabo una línea telefónica internacional en el que tú contratas un servicio poético y una de las poetisas te recita durante 10 o 15 minutos, el nombre es Hotline Poetry.  Mi personaje, Mina O, está normalmente por las noches.

SC: ¿De qué trata su nuevo poemario?

FD: Todavía no se ha presentado en ningún sitio pero O Barco será uno de los principales. Es una edición bilingüe en gallego y castellano, con el nombre Ouveos y Aullidos y tiene un diseño precioso, yo le llamo poesía gráfica. Tiene una portada hermosa realizada por el ilustrador Néstor Revuelta. Es un conjunto de poesía, imagen…

Imagen del nuevo poemario de Fátima N.Delgado

Igual que me paso con el anterior, tiene poemas escritos desde 2010, entre Madrid, Liverpool y Galicia. Paradojas de la vida habla de pandemias que, de súbito, está muy de actualidad. Habla de cómo nos deshumanizamos. Son distintos tipos de gritos animales que los humanos también necesitamos sacar de dentro. Pero también hay esperanza, no todo es crítico y negativo.

SC: Está utilizando las redes para toda esta difusión, pero también desde el mundo de la cultura la semana pasada se hacía un parón para exigir medidas al gobierno.



FD: Yo secundé el parón cultural en redes. Estaba muy dividida, hubo debate con compañeros porque decíamos que no iba a valer para nada, pero era lo mínimo que podíamos hacer. Ves que en otros países se toman la cultura como algo necesario. No estamos diciendo que haya que elegir entre cultura y sanidad, no se trata de eso. Lo primordial es salvar vidas pero igual que se cuidan otros sectores, la cultura también genera beneficios económicos. Y además es algo que necesitamos, y en esta crisis se está viendo. Sin cultura no hay país y deberíamos estar orgullosos. Necesitamos medidas porque hay mucha gente, que con todas estas cancelaciones, se ha quedado sin trabajo y también que somos un servicio al público. Un país sin cultura no es nada.

Soy optimista y, cuando esto finalice, vamos a volver, poco a poco. La cultural va a volver acompañando a la gente.

Poesía en cajas, esperando el fin del estado de alarma