jueves. 01.12.2022

Isabel Gavela recomienda "El todo" de Dave Eggers

Cuando la empresa de internet del momento, El Círculo, se fusiona con la mayor plataforma comercial online del planeta, da paso al monopolio más rentable y peligroso hasta la fecha. 
Isabel Gavela, gerente de Librería Praxis (3)
Isabel Gavela recomienda "El todo" de Dave Eggers

El autor, Dave Eggers, con este libro trata de mostrarnos cómo puede llegar a ser el futuro, pero no un futuro muy lejano. Y en la portada del libro, junto al título, y como aclaración aparece este mensaje: ¿Realmente queremos ser libres? Bienvenidos a un mundo en el que las grandes tecnológicas toman las decisiones por ti.

Dave Eggers escribe un libro anterior  que se titula “El circulo”. No es necesario leerlo para comprender lo que ocurre ahora. Nos deja ver en esta novela de dónde venimos.  El Círculo, esa gigantesca organización empresarial,  esa omnipresente multinacional, el imperio que domina el mundo y que ha nacido a la sombra de  Silicon Valley y de un neoliberalismo feroz. Al Circulo se suma otro gigante, uno del sector del comercio electrónico mundial y que tiene nombre de selva sudamericana,  ¿Os suena?

Ahora “El Circulo” ha pasado a ser la empresa más grande que el mundo ha conocido. Ahora ya no eEl Círculo sino que ha pasado a llamarse El Todo. Es el monopolio más rentable y peligroso hasta la fecha.

 Delaney Wells como protagonista de esta distopía, está dispuesta a terminar desde dentro con este gigante que está acabando con la sociedad. Sus padres han sido unos de los primeros damnificados de “El Circulo” que ella ha conocido. Tenían un pequeño comercio y esa empresa con nombre de selva ha acabado con él. Al principio sus padres intentaron resistirse pero,  como todos los demás,  han caído en sus redes.

 Para ello Delaney se propone, como os digo,  desde dentro de la empresa,   crear y organizar  aplicaciones intrusivas en la vida de los usuarios hasta el punto de lograr que tomen conciencia de que están subordinados a la tecnología moderna. Para Wells, hacer ver a la sociedad algo que ella tiene claro debería ser el detonante para la caída del gigante. Quiere liberar a la humanidad de la vigilancia total.

El Todo nunca interrumpía una emisión que cualquier persona estuviera retransmitiendo,  independientemente de su contenido. Si uno encendía su cámara, estaba en su derecho. Si uno veía imágenes, estaba también en su derecho, y si uno decidía dejar de verlas, allá él.

El Todo nunca se entrometía. Los gobiernos intentaron regular esto para evitar las escenas violentas o escabrosas, pero pronto El Todo se dio cuenta de que todo video horroroso se copiaba inmediatamente docenas de veces y se difundía de cientos de maneras. Por lo tanto se puso fin a la idea de que El Todo podía o debía ser el censor del mundo.

Mientras publicaban videos que retransmitían directamente la violencia y la muerte, El Todo, estaba trabajando para adiestrar a nuestro inconsciente y que renunciásemos,  en base a un mal menor,  como era esa delincuencia retransmitida,  a nuestros derechos individuales. Ellos lo dirigían todo por medio de aplicaciones digitales creadas para “mejorar/controlar la vida de la gente”, aplicaciones que se descargan para medir la belleza, seleccionar materias primas saludables, evaluar las horas de sueño que hemos hecho y hasta el número de sonrisas que debemos procurar a los demás para tener un buen nivel de aceptación social.

El marketing digital, los algoritmos, el Big Data, todo esto que nos invade día a día ha conseguido modificar nuestra forma de ser.

La protagonista intentará conseguir un empleo en El Todo. Sin embargo, su único objetivo una vez dentro será diseñar una app, un programa de tipo red social mundial o algo similar que haga que la gente se rebele definitivamente contra la invasión del Gigante en sus vidas privadas, que provoque la revolución y la definitiva destrucción  de El Todo, el fin de la dominación de sus algoritmos sobre toda la especie humana. Incluso la amistad, se deja al criterio calculado por un algoritmo cambiante que dictamina lo que tiene que hacer o pensar cada individuo

Pero, en realidad, ¿alguien quiere lo que Delaney está luchando por salvar? En un mundo en el que hay tanto donde escoger y en el que solo buscamos certezas ¿No preferimos que se tomen decisiones por nosotros? ¿De verdad queremos ser libres? ¿Nos preocupa realmente la deshumanización de nuestra sociedad?

Isabel Gavela recomienda "El todo" de Dave Eggers