Las comarcas de Valdeorras, Terras de Trives y Viana vivieron intensamente la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar, que recorrieron concellos y parroquias llevando magia, regalos e ilusión a pequeños y mayores. Cabalgatas, visitas a centros sociales y residencias, actos religiosos y encuentros vecinales marcaron un recorrido cargado de tradición y cercanía.
En Petín, Sus Majestades fueron recibidas en el Teleclub, donde estaba instalado el Belén Viviente. Allí, antes de escuchar atentamente a los más pequeños, los Reyes Magos participaron en la adoración al Niño, en un ambiente de especial recogimiento y simbolismo.
En O Barco de Valdeorras, la capital valdeorresa volvió a volcarse con una multitudinaria cabalgata que recorrió las principales calles de la villa hasta el Concello. A lo largo de la jornada, los Reyes también visitaron el Centro de Día y las residencias de mayores, compartiendo momentos de cercanía con los usuarios antes de saludar desde el balcón del antiguo edificio consistorial y repartir caramelos en la recepción final.
La llegada de los Reyes a A Rúa estuvo acompañada de una cabalgata con varias paradas simbólicas. En la iglesia de San Esteban fueron recibidos con cánticos del coro parroquial y escucharon los deseos de los niños a los pies del altar. El recorrido concluyó en la plaza del Concello, donde la llegada fue celebrada con fuegos artificiales. Además, durante estos días, el pabellón municipal se convirtió en un punto de encuentro familiar con actividades lúdicas para todas las edades.
En Larouco, Melchor, Gaspar y Baltasar compartieron tiempo con los mayores en la residencia y realizaron la tradicional entrega de regalos en el entorno de la iglesia, completando su visita con la celebración religiosa del Día de Reyes.
Uno de los recorridos más extensos y singulares volvió a vivirse en O Bolo, donde los Reyes Magos visitaron todas las parroquias del municipio a lo largo de dos jornadas. Plazas, iglesias, casas del pueblo y centros sociales fueron escenario de un itinerario que culmina mañana en As Ermidas, donde tendrá lugar una nueva representación teatral de los Reyes Magos, seguida de la Misa de Reyes y la tradicional salutación al Niño Jesús, una de las citas más emblemáticas de la comarca.
En Vilamartín los Reyes comenzaron a primera hora de la mañana a recorrer todos los pueblos del municipio, desde San Miguel de Outeiro a Arcos pasando por Córgomo o el pabellón donde los niños estaban en el campamento no quedó nada sin visitar.
En Rubiá, los niños pudieron compartir un encuentro cercano con Sus Majestades en la Casa da Cultura, en una jornada festiva que incluyó el reparto de roscón y caramelos.
La visita real a A Veiga combinó el carácter social y festivo. Los Reyes comenzaron su recorrido en el Centro Residencial y continuaron por las calles del municipio hasta reunirse con los vecinos en O Toural, donde compartieron chocolate y dulces en una cita ya imprescindible del Nadal veigués.
En San Xoán de Río, la magia de los Reyes llegó al Centro Social Casiña Azul y continuó al día siguiente con el reparto de regalos del amigo invisible en la plaza principal, reforzando el espíritu comunitario de estas fechas.
Manzaneda recibió a los Reyes Magos en el Centro de Día repleto de gente. Antes recorrieron las calles desde el colegio hata el fondo de pueblo. Hubo chocolate y churros para amortiguar el frío.
Quiroga y A Pobra de Trives también se sumaron a la celebración con actividades infantiles, espectáculos y cabalgatas que llenaron las calles de música, color y sonrisas.
En Viana do Bolo la Gran Cabalgata puso el broche final a las celebraciones, con un desfile que reunió a numerosos vecinos en la Praza Maior y los Reyes escucharon las peticiones y deseos de los más pequeños.
El paso de los Reyes Magos volvió a dejar estampas de ilusión, tradición y convivencia en todas las comarcas, reafirmando una celebración que cada año une a generaciones enteras en torno a la magia de la noche más especial del invierno.
