Este lunes, España permanece conmocionada por el accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba), en el que hasta el momento y de forma provisional 39 personas han perdido la vida, mientras 43 permanecen hospitalizadas, nueve de ellas en estado grave, según los últimos datos conocidos. El siniestro se ha convertido en uno de los más graves registrados en los últimos años en la red ferroviaria española.
Ante esta tragedia, la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) lanzó un llamamiento a los ayuntamientos de todo el país para guardar un minuto de silencio a las 12.00 horas frente a las casas consistoriales, una convocatoria que contó con el respaldo de la Federación Galega de Municipios e Provincias (FEGAMP) y que fue secundada en numerosos concellos de Valdeorras y del conjunto de Galicia.
En O Barco de Valdeorras, el acto se celebró ante el Concello y estuvo presidido por el alcalde, Aurenino Alonso, acompañado por varios concejales, personal municipal y algunos vecinos que se sumaron al gesto de respeto y solidaridad con las víctimas.
También se guardó un minuto de silencio en A Rúa, presidido por la alcaldesa, María González Albert, con la presencia de personal del Concello. En Petín, la convocatoria estuvo encabezada por la alcaldesa, Raquel María Bautista, y contó igualmente con la asistencia de trabajadores municipales.
El duelo institucional se extendió también a la capital provincial. En Ourense, el subdelegado del Gobierno, Eladio Santos, presidió un minuto de silencio en la Subdelegación del Gobierno, en el que participaron empleados y empleadas de la Administración General del Estado. Durante el acto, trasladó sus condolencias a los familiares y allegados de las víctimas y deseó una pronta recuperación a las personas heridas. Tras la declaración de luto oficial por parte del Gobierno de España, las banderas del edificio ondean a media asta.
También la Diputación de Ourense se sumó a este gesto. Los trabajadores de la institución provincial, con su presidente, Luis Menor, al frente, se concentraron a las puertas del Pazo Provincial para guardar un minuto de silencio en memoria de las personas fallecidas y como muestra de condolencia a sus familiares y a las personas heridas en el accidente.
En Santiago de Compostela, la Xunta de Galicia convocó igualmente un minuto de silencio y anunció la suspensión de todas las actividades previstas para la jornada como señal de duelo.
