martes. 21.05.2024
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Dos años lleva en activo la Clínica Logopeda Tatiños en A Rúa. Un centro que ofrece servicios de logopedia, psicología infantojuvenil y terapia ocupacional. Como apuntaba su dueña, Paula López, «la principal demanda son retrasos del lenguaje causados por la pandemia, donde se vieron privados de vida social y de poder leer los labios para diferenciar fonemas que suenan parecidos. Tuvieron barreras». 

Estas dificultades del habla no son las únicas que se observan en los más pequeños tras el confinamiento. También «para relacionarse con los demás. Con mamá y papá en casa no pasaba nada, estaban en su lugar seguro, pero tuvieron que abrirse después al mundo». Es en este asunto donde más incide también su servicio de psicología y terapia ocupacional «donde es clave que se involucren los padres». 

Destaca la logopeda la importancia del juego y de la estimulación en los niños. «Es un proceso largo y costoso pero hay que darle importancia y trabajar en colectivo, desde el colegio, terapias y familias». Familias que tienen a su disposición ayudas y becas desde educación «o a nivel social para costear» este tipo de servicios. La Clínica Logopeda Tatiños cuenta con usuarios de entre dos y quince años, por lo que abarca un gran abanico de edades «que hay que respetar, con sus tiempos». 

¿Existe un «sobrediagnóstico»?

TDA, TDH, TDAH, etcétera, son siglas —para muchos desconocidas— que cada vez resuenan más en conversaciones coloquiales entre padres y madres. Niños y jóvenes que son diagnosticados de Trastorno por Déficit de Atención, Hiperactividad y ambas al no conseguir alcanzar el nivel educativo que se les exige actualmente. Preguntada por un posible sobrediagnóstico de estos trastornos hoy en día, Paula López dio una respuesta ambigua: «Sí y no». 

«Hay muchos niños con dificultades porque vivimos en una época muy tecnológica. Estudios y expertos no recomiendan el uso de pantallas para menores de tres años pero, ¿quién no conoce a un bebé que sabe hasta desbloquear un teléfono». Explicaba que ahora los niños necesitan recibir muchos estímulos para prestar atención «porque en lo digital hay muchos colores, cambios de contraste, y no le puedes pedir que se centre cuando solamente recibe uno». 

Esta es otra de las polémicas —en clave de desarrollo y de educación— que traen los avances tecnológicos a la sociedad actual. «Es importante inculcar también a los padres que eviten entretener a sus hijos con pantallas cuando, por ejemplo, hay juegos de mesa, pinturas, cualquier cosa que no implique una sobreestimulación».   

Exámenes y notas numéricas: algo a dejar atrás

Según Paula López los niños que tienen dificultades «corren la misma carrera que sus compañeros pero con piedras en la mochila». Por ello valoraba los posibles cambios que deberían llegar en el ámbito educativo para no provocar más frustración a los estudiantes con «dislexia o disgrafía, por ejemplo». 

En este sentido proponía la realización de exámenes orales «para evaluar verdaderamente lo que sabe el niño y no cómo escribe. Defender su individualidad». Una frustración que, destacaba, «también complicada de gestionar tras la pandemia. Hay que ponerles límites, los necesitan, no tratar a los niños como si fueran de cristal». 

Si quiere escuchar la entrevista completa puede acceder al siguiente enlace de audio

Lo que rechazan los expertos: pantallas antes de los tres años