sábado. 02.07.2022

Nuevo desprendimiento en la Carretera de San Vicente —Vilamartín—

Hace unos minutos el Concello alertaba de la peligrosidad de este desprendimiento, solicitando a los vecinos precaución. La carretera está vallada desde el domingo por los vecinos 

La ladera que sostiene la carretera de San Vicente sigue cediendo. En la mañana de este miércoles, 13 de abril, se ha producido un nuevo derrumbamiento en esta calzada, la OU-0807, propiedad de la Diputación de Ourense. 

Hace unos minutos el Concello alertaba de la peligrosidad de este desprendimiento, solicitando a los vecinos precaución. Cabe recordar que la carretera ya fue "vallada" por los vecinos en la mañana del martes, cuando vieron que la ladera comenzaba a ceder. Por la tarde, fueron los propios técnicos de la Diputación de Ourense quienes acudieron para comprobar la situación y reforzar este cierre.

El alcalde de Vilamartín, Enrique Álvarez Barreiro, ha acudido este miércoles a la zona para comprobar lo que estaba ocurriendo. Allí ha contado a Somos Comarca que desde hace una semana la carretera se agrietaba de forma más notable.

De nuevo, ha reclamado una solución para este pueblo, que desde hace 30 años padecen esta situación que dificulta las comunicaciones. El proyecto para recuperar esta calzada «lleva hecho desde hace 4 años» y supone una inversión de 13 millones de euros. «Hace ya dos años que podían haber empezado a expropiar y no se hizo, por desidia, porque no se quiere... no entendemos por qué», aseguraba. 

Reclama, como ya ha hecho en incontables ocasiones, «que de una vez por todas la Diputación tome cartas en el asunto. Hay que hacer el relleno, no hay otra solución».

Un relleno que podría realizarse con el escombro de la cantera que hay situada en esta misma zona. «Pedimos que se empiece a hacer el trabajo para, algún día, rematarlo».

Desde el Gabinete de prensa de Diputación se ha explicado que siguen adelante con el proyecto, buscando financiación externa debido al alto coste, como por ejemplo, de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil.

La situación de la OU- 807 está enquistada desde hace 28 años. La actividad extractora realizada en la zona provocó la inestabilidad de la carretera y los continuos derrumbes sobre el río Leira. Cabe recordar que en el año 2015 se retiró la licencia a la empresa extractora, decisión que se recurrió. La Diputación apostó por utilizar la pista a Robledo para el acceso a los vecinos. Una solución que hace aguas, sobre todo ante el paso de maquinaria pesada, como la necesaria para hacer obras en el interior del pueblo.

Un problema que ha ido en diferentes ocasiones al pleno de la diputación y cuya solución se ha reclamado a través de manifestaciones, encierros, cortes... pero que sigue sin solución. El proyecto planteado cuenta con un coste superior a laso 10 millones de euros.

Nuevo desprendimiento en la Carretera de San Vicente —Vilamartín—