miércoles. 17.08.2022

La Biblioteca municipal Florencio Delgado Gurrriarán da a

conocer sus fondos más antiguos a través de su perfil de Facebook

Ángel Pitou de A. Dumas (padre) (1863), Monsieur Jean de Ferdinand Fabre (1886) y Elementos de matemáticas de Atanasio Lasala y Martínez (1890) son los tres libros más antiguos que podemos encontrar en la Biblioteca Municipal Florencio Delgado Gurriarán de O Barco. Obras que pertenecen a su fondo más desconocido y que, con motivo del Día del Libro que se celebra este jueves, están dando a conocer a través de su perfil en las redes sociales.

No podemos hacer una exposición porque no podemos abrir al público así decidimos colgar videos y fotos en nuestro perfil para que los vecinos puedan conocer el fondo antiguo”, destacan desde la dirección de la biblioteca. Actualmente, el fondo antiguo de la biblioteca barquense cuenta con un centenar de obras que son desconocidas para el público en general.

Dicho fondo cuenta con obras desde la segunda mitad del siglo XIX, donde la bibliotecaria barquense destaca, por su valor bibliográfico Animales insectívoros de Miguel Bleach y Burunat editado en 1892 o Elementos de matemáticas de Atanasio Lasala y Martínez  de 1890. “Tal vez ahora no nos lo parezca, pero para la época era una obra muy avanzada”, destacan.

También hay libros de autores de la zona como la obra Romanticismo, saudade, sentimento da raza e da terra en Pastor Díaz, Rosalía e Pondal de Ramón Otero Pedrayo y editada en el año 1931. Otros libros que destacan en el fondo son Elocuencia y poesía castellanas de Cayetano Vidal de Valenciano del año 1898 u Once primos de M. Alcott del año 1952.

Cabe recordar que la biblioteca pública de O Barco abrió sus puertas en el año 1957 pero, desde entonces, sufrió fuertes inundaciones por lo que muchas de las obras se perdieron en las mismas. Estos libros, más antiguos, proceden de donaciones y compras realizadas por diferentes organismos y además, se salvaron del agua. Sin duda, una buena manera de celebrar el Día del Libro y conocer los fondos de la biblioteca más cercana.

O Barco “cuelga” sus libros más antiguos