domingo 23/1/22

El COVID impidió que AFEM Morea conmemorase el Día de la Salud Mental, pero el centro sigue trabajando con las personas afectadas en la comarca

Salud mental y bienestar, una prioridad global, es el lema elegido en este 2020 para el Día de la Salud Mental, que se celebró la pasada semana. Y es que las distintas asociaciones del ramo siguen reivindicando la inversión global en recursos de cuidado y atención a la salud mental con un acceso equitativo, justo e igualitario a estos recursos para toda la población.

La visibilización de este tipo de enfermedades sigue siendo una prioridad para las asociaciones de afectados y familiares, más en este año 2020, cuando la pandemia y el confinamiento han agravado la situación. «El estigma está ahí, sigue presente y es muy difícil eliminarlo de la sociedad», ha explicado Marta Cidrián, terapeuta de AFEM Morea en O Barco.



Pero desde la asociación, con sede en la villa barquense, no se rinden y continúan trabajando por la autonomía y la sociabilización de sus socios, a pesar de la situación excepcional que se vive a causa de la pandemia. «Morea suele tener 25 usuarios pero actualmente acuden al centro menos de la mitad», ha explicado Cidrián quien señala que muchos tienen miedo de contagiarse o de contagiar a las personas con las que conviven. Otros muchos viven en residencias y no pueden salir de ellas debido al actual protocolo.



Pero Morea no se aleja de aquellos que no acuden al centro sino que realizan un seguimiento a través de llamadas, videollamadas y grupos de WhatsApp. «Les damos actividades y les vamos a ver», destaca la terapeuta quien se alegra de que, entre sus usuarios, no ha habido recaídas, hospitalizaciones ni ninguna crisis. «Pero no están sociabilizando, que es el principal problema de las personas que sufren enfermedad mental. Por eso, a los que tienen posibilidad, les insistimos para que vengan porque tememos que la situación no va a mejorar en un tiempo», apunta.

Dentro del centro, Morea mantiene un estricto protocolo de desinfección y limpieza para evitar contagios. Así, cuando los usuarios llegan cada día al centro, reciben una nueva mascarilla y se desinfectan mientras que en el taller tan solo hay grupos de cuatro personas, separadas y que no comparten material. «Después hacen una desinfección completa para que no haya problemas», explicó la terapeuta. «Al principio lo llevaban peor porque los cambios les afectan pero ahora ya están acostumbrados», argumentó Cidrián quien lamenta que no pueden hacer actividades al aire libre y la conmemoración del Día de la Salud Mental se limitó a las redes sociales.

 «El 95% de nuestros usuarios padecen esquizofrenia, mientras que el resto son pacientes con bipolaridad o trastorno de la personalidad», explicó la terapeuta quien espera que en 2021 puedan seguir visibilizando y dando autonomía a las personas que sufren alguna enfermedad mental.


Cidrián: «El estigma de la enfermedad mental sigue presente en la sociedad»