lunes. 26.09.2022

Isabel Gavela recomienda "El cielo sobre Canfranc", de Rosario Raro

 La joven Valentina Báguena, colaboradora de la Resistencia contra las fuerzas de ocupación nazis en el sur de Francia, descubre que la guerra cambia por completo la forma de vivir, de pensar y, sobre todo, de amar
Isabel Gavela recomienda "El cielo sobre Canfranc", de Rosario Raro

Tras el éxito cosechado por «Volver a Canfranc» (2015), que lleva 15 ediciones y ha inspirado la creación de una ruta literaria,  Rosario Raro nos vuelve a situar en Canfranc con una nueva novela.

En volver a Canfranc, una parte de nuestra historia desconocida por muchos, en la propia estación un destacamento de la Gestapo controlaba el paso de personas a través de la frontera y delante de sus narices los protagonistas del libro, que Rosario Raro recupera para la actual,  pusieron en jaque sus propias vidas para que cientos de judíos pudieran huir.

El peso de la novela recae sobre Jana Belerma, una joven camarera del Hotel Internacional, experta en falsificar todo tipo de documentos que completa con la ayuda de ingleses y norteamericanos, y además se encarga de esconder a los judíos  hasta que los pueden hacer cruzar la frontera camino de Lisboa. Al otro lado, le acompaña un enigmático y duro guerrillero, Esteve Durandarte, que vuelve locos a las autoridades de todos los frentes por su actividad como contrabandista

Aunque ambientada en el mismo lugar y la misma época, los años finales de la Segunda Guerra Mundial, y protagonizada por uno de los personajes secundarios de «Volver a Canfranc», Valentina Báguena, la escritora advierte que no es una segunda parte de la novela y que ambas se pueden leer independientemente.

Y para ponernos en contexto os repetiré una frase de la que hablamos hace unos días y que define perfectamente una guerra: “La guerra es un lugar donde jóvenes que no se conocen y no se odian se matan entre sí, por la decisión de viejos que se conocen y se odian, pero no se matan”. Erich Hartman.

Y es por esto que tantas veces nos preguntamos si las personas comunes, las que se ven envueltas en las guerras, las que luchan en un lado o en otro porque están ahí o por ayudar a quien es débil, pelean por una idea determinada o por su ideal, o si como en el caso de la novela cuando Valentina, una española colaboradora de la Resistencia contra las fuerzas de ocupación nazis en Francia, cruza su mirada con unos ojos de un azul intenso, con los ojos del paracaidista alemán Franz Geist ,en el bosque en el que está recogiendo la documentación falsificada para los judíos que han de cruzar la frontera la próxima noche  y ambos dudan sobre si han de denunciar el encuentro a sus superiores porque en ese momento  descubren que la guerra cambia por completo la forma de vivir, de pensar y, sobre todo, de amar

Y con la novela Rosario Raro, además de relatarnos la historia de amor de Valentina y Franz, en todo momento imposible, nos pone en antecedentes de todas las miserias que se sufrieron en aquella etapa histórica: El incendio que el 24 de abril de 1944 destruyó la mayor parte de las 130 casas que conformaban Canfranc,   que incluye a otra persona mas en la vida de Valentina, Maider, una pequeña huérfana que se convierte en su protegida.

Este incendio  que derivó en una de las mayores estafas de la historia de España, silenciada por quienes la tramaron, la adopción de este pueblo por Franco para su reconstrucción y la promesa de dinero para los que allí vivían para este fin, dinero del que se fue quedando por el camino y no llegó a las manos de los que eran sus verdaderos beneficiarios. Los abusos de todo tipo que se  cometían por  los que se creían jefes, gobernadores de provincias, falange…y sus allegados frente al pueblo, al que solo le quedaba que bajar la cabeza y esperar, y que nunca fueron condenados por ello, ni por este caso, ni por tantos otros.

 Y el periplo de Valentina y Maider para sobrevivir a esa lucha interna por tanta pérdida y externa, por tanta guerra y sufrimiento.

Y la búsqueda de Franz que en ningún momento abandona.

Isabel Gavela recomienda "El cielo sobre Canfranc", de Rosario Raro