martes. 13.01.2026

Rosa Molina: «El cuerpo es el escenario donde se expresan nuestros estados mentales»

La psiquiatra Rosa Molina ofrecerá este martes 13 de enero, en Sobradelo la conferencia “Una mente con mucho cuerpo”, en la que abordará la relación entre cuerpo, emociones y salud mental
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Rosa Molina: «El cuerpo es el escenario donde se expresan nuestros estados mentales»

El cuerpo no es un simple acompañante de la mente. No es un soporte pasivo ni un contenedor al que solo acudimos cuando algo duele. Para la psiquiatra Rosa Molina, el cuerpo es el escenario donde se expresa la vida mental, el lugar donde nacen las emociones y desde el que nos comunicamos de forma constante, incluso cuando no somos conscientes de ello.

Esa es la idea central que defiende: que mente y cuerpo no funcionan por separado. Que lo que pensamos, sentimos o callamos deja huella física. Y que muchas de las señales que ignoramos a diario —tensiones, molestias, sensaciones difíciles de describir— son, en realidad, mensajes que merecen ser escuchados.

Sobre esa premisa girará la conferencia «Una mente con mucho cuerpo», que Molina ofrecerá este martes, 13 de enero, a las 19.30 horas en el Centro Social de Sobradelo. La charla se enmarca en las segundas jornadas de divulgación Educar no tiene edad ni género, organizadas por el Concello de Carballeda de Valdeorras junto con la asociación Vagalume.

Lejos de planteamientos teóricos o excesivamente técnicos, la psiquiatra propone un recorrido cercano por esa relación constante entre cuerpo y mente que suele pasar desapercibida en el día a día. «Tendemos a localizarlo todo a nivel mental y nos olvidamos del cuerpo», explica. Sin embargo, recuerda que es ahí donde se expresan los estados emocionales y donde se almacenan muchos recuerdos y aprendizajes que no siempre somos capaces de verbalizar.

Un ejemplo sencillo sirve para entenderlo. Ante una situación de peligro —un ruido fuerte, olor a humo— la reacción es inmediata y corporal: el sobresalto, la aceleración del pulso, la tensión muscular. Solo después llega el pensamiento consciente que pone nombre a la emoción. Esa diferencia de microsegundos evidencia, según Molina, que la emoción se activa primero en el cuerpo.

Esa comunicación no se limita a situaciones extremas. También está presente en decisiones cotidianas. En una entrevista de trabajo, por ejemplo, no todo se decide desde lo racional. Más allá del salario o las condiciones, intervienen percepciones intuitivas que tienen que ver con sensaciones corporales y con información implícita que influye en la elección final.

La psiquiatra insiste en que esta relación funciona en ambos sentidos. Del mismo modo que las emociones se expresan físicamente, muchos malestares corporales tienen su origen en procesos psicológicos. Dolores de cabeza, molestias digestivas o tensiones persistentes llevan a menudo a consultas médicas en las que no se encuentra una causa orgánica clara. Cuando eso ocurre, se tiende a restar importancia al síntoma con frases como «no te pasa nada, es psicológico».

Para Molina, ese enfoque es problemático. «Estamos invalidando el malestar mental», señala. El hecho de que no exista una lesión visible no significa que el sufrimiento no sea real. Las somatizaciones son una forma frecuente de expresar emocionalmente lo que no siempre se puede poner en palabras, y merecen atención y comprensión.

La ansiedad es uno de los ejemplos más claros de esa conexión cuerpo-mente. Aunque se define como un trastorno mental, sus manifestaciones más reconocibles son físicas: palpitaciones, sensación de ahogo, opresión en el pecho, mareos. En una crisis de ansiedad, explica Molina, el organismo entra en un estado de alerta extrema, con una descarga de adrenalina que activa los mecanismos de defensa.

Pero no todas las señales corporales están asociadas al malestar. Las conocidas “mariposas en el estómago” al enamorarse responden al mismo principio. Cambios en el sistema digestivo que se producen como consecuencia de un proceso mental intenso, ya sea positivo o negativo. El cuerpo avisa tanto cuando algo ilusiona como cuando algo desborda.

Reconocer estas señales, sostiene la psiquiatra, tiene un efecto tranquilizador. Entender que determinados síntomas pueden estar relacionados con el estrés o la ansiedad permite adoptar otras actitudes: frenar, cambiar ritmos, introducir hábitos que ayuden a regular el malestar antes de que se cronifique.

En ese cuidado del cuerpo como vía de acceso al bienestar mental, Molina destaca prácticas como el ejercicio físico. No solo por sus beneficios orgánicos, sino porque el esfuerzo corporal contribuye a la autorregulación emocional y genera calma mental. También pequeños cambios en la postura o en la forma de movernos pueden influir en cómo nos sentimos.

La conferencia del martes está pensada para un público amplio. Molina subraya que utilizará un lenguaje sencillo y cercano, alejándose de los tecnicismos habituales en consulta. El objetivo, explica, es ofrecer una visión general que ayude a comprender mejor esa relación constante entre cuerpo y mente y a prestar atención a señales que suelen pasar inadvertidas.

Una invitación, en definitiva, a mirar el cuerpo no como un problema que hay que silenciar, sino como una fuente de información clave para entender lo que nos ocurre. Cuando se aprende a escucharlo, la mente deja de ir sola.

Puedes escuchar aquí la entrevista completa:

 

Rosa Molina: «El cuerpo es el escenario donde se expresan nuestros estados mentales»