La Xunta de Galicia ha acusado al Gobierno central de «desleixo» en la gestión del lobo y de dejar al sector ganadero sin financiación estatal para hacer frente a los ataques de esta especie. Así lo trasladaron este martes la conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, y la conselleira do Medio Rural, María José Gómez, durante una visita a una explotación de vacuno de leche en Curtis afectada por estos ataques.
Según expusieron, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico mantiene pendientes de transferir a Galicia cerca de 12 millones de euros correspondientes a ayudas de los años 2022, 2023 y 2025 destinadas a la prevención y compensación de daños causados por el lobo. Además, señalaron que en 2025 se desviaron 20 millones de euros previstos para este fin hacia otras medidas, una decisión que, indicaron, se adoptó «de forma unilateral».
Durante la visita, la Xunta también alertó del aumento de la presión del lobo sobre el sector. En el caso de Curtis, los avisos por presencia de la especie se incrementaron un 125% en el último año. A nivel autonómico, los avisos por daños crecieron un 72% entre 2024 y 2025 y el número de reses afectadas, un 55%.
Las conselleiras subrayaron que la suspensión cautelar del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia impide aplicar medidas de control sobre la especie, como batidas o esperas, lo que dificulta «garantir o equilibrio coa actividade no rural». En este contexto, indicaron que las ayudas autonómicas son actualmente «o único apoio» con el que cuenta el sector ganadero en Galicia.
Por su parte, María José Gómez advirtió de que la situación del lobo se suma a otros problemas que afectan al sector, como la negociación de los contratos lácteos o la amenaza de la dermatose nodular contagiosa. En este sentido, criticó el «silencio por resposta» del Gobierno central ante la solicitud de una reunión urgente para abordar estas cuestiones.
La Xunta ha reclamado medidas urgentes tanto para garantizar la convivencia entre el lobo y la actividad ganadera como para reforzar el apoyo al sector en un contexto que, según indicaron, es «moi complicado» para las explotaciones gallegas.


