sábado. 09.05.2026

Felipe Ferreiro Feijóo, presidente provincial de Cruz Roja: «La soledad también es una emergencia»

Con motivo del Día internacional de la Cruz Roja, el presidente provincial alerta sobre las situaciónes más habituales en las que prestan ayuda en Ourense
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Felipe Ferreiro Feijóo, presidente provincial de Cruz Roja: «La soledad también es una emergencia»

La imagen más conocida de Cruz Roja suele estar ligada a grandes emergencias, incendios o catástrofes. Pero en Ourense, una de las preocupaciones que más peso está ganando tiene mucho menos ruido: la soledad de las personas mayores que viven en el rural.

Así lo explica el presidente provincial de Cruz Roja, Felipe Ferreiro Feijóo, coincidiendo con el Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Ourense es una provincia marcada por el envejecimiento y la dispersión geográfica y la entidad detecta cada vez más situaciones de aislamiento, especialmente entre personas mayores que viven solas en aldeas con muy pocos vecinos o sin apenas red familiar. «La gente primero necesita comunicarse», resume Ferreiro. «Hay personas que ya no tienen ni red de pueblo, de aldea, con quien casi hablar».

Esa realidad se ha convertido en una de las principales líneas de trabajo de Cruz Roja en Ourense, donde el acompañamiento y la atención diaria ocupan ya un lugar tan importante como las emergencias tradicionales. El presidente provincial recuerda que la organización sigue actuando en incendios, crisis humanitarias o situaciones excepcionales, pero insiste en que ahora también deben responder a nuevos problemas sociales relacionados con el envejecimiento, la despoblación o la brecha digital.

La geografía de Ourense condiciona además gran parte del trabajo. Ferreiro explica que la dispersión obliga muchas veces a desplazamientos largos para poder llegar a determinadas personas o facilitar servicios básicos. De hecho, Cruz Roja dispone de vehículos para recoger a mayores y acercarlos a talleres, actividades o consultas médicas cuando no tienen otra forma de desplazarse. «Aquí está todo muy extendido por la geografía y eso hace todo más difícil», señala.

La entidad presta también servicio de teleasistencia durante las 24 horas. Las personas usuarias pueden llamar ante cualquier problema, pero además Cruz Roja realiza seguimientos periódicos para comprobar cómo se encuentran. «Son lazos e hilos para que sepan que hay alguien al otro lado», explica.

Ferreiro reconoce que, en muchos casos, el principal problema ya no es tanto económico como emocional y de acompañamiento. «La gente tiene su pequeña pensión, pero lo que falta es quien pueda acercarles medicamentos, alimentos o acompañarlos al médico», apunta.

Buena parte de ese trabajo esposible gracias al voluntariado. Cruz Roja cuenta en la provincia con unos 90 trabajadores y alrededor de 2.800 personas voluntarias, además de unos 10.000 socios entre particulares y empresas. El presidente provincial asegura que Ourense es una provincia «muy solidaria», aunque admite que existe una preocupación clara: rejuvenecer el voluntariado.

«Necesitamos más gente joven», afirma. Aun así, destaca que colaboran personas de todas las edades, desde jóvenes de 14 años hasta mayores de más de 80 que continúan ayudando mientras su salud se lo permite.

La organización trabaja además en otros ámbitos como empleo, infancia, juventud, formación o inclusión digital. Ferreiro explica también que el perfil de las personas que solicitan ayuda ha cambiado en los últimos años. Cruz Roja sigue atendiendo a población local con dificultades, pero también trabaja cada vez más con personas llegadas de otros países, especialmente de Marruecos, Siria, Senegal o distintos puntos de Hispanoamérica como Colombia, Venezuela o Perú. Muchas de ellas llegan necesitando orientación, alojamiento, apoyo sanitario, aprendizaje del idioma o ayuda para iniciar una nueva vida en la provincia.

Por eso los Programas de empleo son cada vez más importantes, así como los talleres que organizan para ayudar a las personas mayores a manejar herramientas tecnológicas básicas y prevenir posibles estafas o engaños. «Hay gente que no sabe pedir una cita médica por internet o realizar determinadas gestiones», recuerda.

Fundada en el siglo XIX para asistir a víctimas de guerra, Cruz Roja ha ido adaptándose a las necesidades de cada época. En Ourense, muchas de esas necesidades pasan hoy por acompañar a personas mayores que viven solas, facilitarles transporte, mantener el contacto y evitar que el aislamiento avance silenciosamente en un rural cada vez más envejecido.

Puedes escuchar aquí la entrevista completa:

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