La Xunta ha anunciado una flexibilización de las condiciones vinculadas tanto a las ayudas de la Política Agraria Común (PAC) como al uso de terrenos quemados por los grandes incendios forestales del verano de 2025, una medida con especial impacto en comarcas ourensanas como Valdeorras, Monterrei, Oímbra, Larouco o A Mezquita.
Por un lado, Medio Rural reconoce oficialmente las zonas afectadas por los incendios como casos de “fuerza mayor”, lo que permitirá que agricultores y ganaderos no pierdan ayudas europeas aunque no hayan podido cumplir algunos requisitos habituales debido a los daños provocados por el fuego.
En la práctica, las superficies quemadas seguirán siendo consideradas válidas para cobrar ayudas de la PAC, pese al deterioro sufrido tras los incendios. Además, no se penalizará a apicultores que hayan perdido colmenas o asentamientos y también se suavizan determinadas exigencias para explotaciones extensivas de ovino y caprino.
La medida afecta tanto a la campaña PAC de 2025 como a la de 2026, cuyo plazo de solicitud permanece abierto hasta el próximo 15 de mayo.
Excepciones al veto de pastoreo
Junto a esta flexibilización de la PAC, la Xunta también abre la puerta a permitir el pastoreo en determinados terrenos quemados antes de que transcurran los dos años de prohibición que establece la normativa gallega con carácter general.
La Ley de prevención y defensa contra incendios forestales prohíbe pastorear en montes afectados por el fuego durante un mínimo de dos años para favorecer la recuperación ambiental de las superficies dañadas. Sin embargo, Medio Rural considera que la magnitud de los incendios de 2025 justifica medidas excepcionales.
La instrucción publicada por la Administración gallega reconoce ya “de oficio” que muchos ganaderos afectados sufren pérdidas económicas difíciles de asumir y carecen de alternativas suficientes para alimentar al ganado.
Esto permitirá agilizar autorizaciones excepcionales para utilizar pastos quemados, aunque la Xunta aclara que no habrá una autorización automática ni generalizada.
Los terrenos deberán cumplir requisitos legales y forestales, contar con derechos de aprovechamiento y estar incluidos en los registros correspondientes.
La caza seguirá prohibida durante tres años
El documento recuerda además que la actividad cinegética continúa prohibida durante tres años en terrenos afectados por incendios forestales, aunque también podrán autorizarse excepciones puntuales mediante permiso específico de la Xunta.
Las medidas llegan en un momento especialmente delicado para numerosas explotaciones ganaderas y agrícolas del interior gallego, todavía muy afectadas por las consecuencias de los incendios registrados el pasado verano.


