Un amasijo de cables cruza la calle y desciende más de lo habitual. No está tensado como el resto. Cuelga, combado, a baja altura, e incluso se arastra por el suelo, dificultando el acceso a una de las plazas de O Castro, en O Barco de Valdeorras. Esta imagen forma parte de una larga lista de denuncias de los vecinos por el deterioro que presenta el núcleo en los últimos meses. Por eso han elaborado un escrito con todos los problemas con los que conviven cada día para registrar en el Concello junto con firmas de los vecinos y fotografías que documentan lo que consideran un deterioro progresivo de la villa y que pone en peligro el día a día de los vecinos.

El documento recoge ocho reclamaciones concretas. La principal se refiere al estado del pavimento tras la obra de saneamiento llevada a cabo recientemente. Según exponen, en distintos puntos se han producido hundimientos y baches de tamaño considerable. Los firmantes sostienen que las canalizaciones no se ejecutaron correctamente y que esa sería la causa de que el firme esté cediendo en varios tramos, con el consiguiente riesgo para peatones y vehículos.
El escrito incluye también la existencia de una palmera afectada por una enfermedad evidente, que, a juicio de los vecinos, debería ser retirada al entender que podría suponer un peligro para personas y bienes cercanos.
Otra de las reclamaciones se centra en una edificación en ruinas situada en la plaza del pueblo, que, según señalan, lleva años en mal estado y cuya situación ya ha sido comunicada en distintas ocasiones.

La prevención de incendios forestales ocupa otro de los apartados. Tras un verano marcado por numerosos fuegos, solicitan labores urgentes de desbroce y mantenimiento en los alrededores del núcleo, rodeado de abundante vegetación. Incluso se ofrecen a colaborar en estas tareas si se les indica dónde pueden actuar.
Asimismo, denuncian la falta de cunetas y sistemas adecuados de evacuación de aguas, lo que provoca encharcamientos y zonas intransitables cuando llueve. A ello suman la ausencia de iluminación pública en la cuesta de subida a Castro, una zona sin farolas y con tránsito tanto de vehículos como de peatones. Recuerdan que el año pasado ya se produjo un accidente, lo que, a su juicio, incrementa la urgencia de instalar alumbrado.
En el documento subrayan además que el municipio está declarado Bien de Interés Cultural (BIC), una figura que, según indican, implica una especial obligación de conservación y mantenimiento del entorno urbano y patrimonial.

Respuesta del Concello
Desde el Ayuntamiento explican que la empresa adjudicataria de la obra de saneamiento ya tiene conocimiento de los problemas detectados en el pavimento y revisará la actuación para corregir posibles deficiencias. Señalan que se trata de una intervención compleja, ejecutada en una zona donde la presencia de roca en el subsuelo dificulta las excavaciones y puede condicionar el resultado final. Añaden que las lluvias intensas de las últimas semanas han impedido actuar antes y que están pendientes de poder intervenir cuando las condiciones lo permitan.
En relación con los cables, precisan que se trata de una cuestión que compete a Telefónica y aseguran que ya se le ha instado a proceder a su revisión y reparación. Respecto a la edificación en ruinas situada en la plaza, aclaran que es de propiedad privada y que el Concello no tiene potestad directa para intervenir sobre el inmueble.

El gobierno local insiste en que algunas de las cuestiones planteadas ya están en trámite, que otras dependen de terceros o de propietarios particulares y que se actuará en el ámbito de sus competencias.



