viernes. 27.02.2026

Jesús Sánchez: «Lo que aprendimos en 3.000 años lo hemos olvidado en 20»

El técnico especialista en viñedo advierte, en unas jornadas en O Barco de Valdeorras, de los errores en la poda y en las nuevas plantaciones que pueden comprometer durante décadas la vida y la calidad del viñedo
somoscomarca_202600226_obarco_ocastro_jornadasviñas_dealgro3084
Jesús Sánchez: «Lo que aprendimos en 3.000 años lo hemos olvidado en 20»

Tener en casa una viña de 50, 60 o 70 años es hoy en día un privilegio. En Valdeorras todavía hay particulares que elaboran su vino con cepas plantadas por sus abuelos. No compite en concursos ni sale al mercado, pero guarda algo que no se puede fabricar: tiempo.

Ese legado fue uno de los ejes de la intervención de Jesús Sánchez Rodríguez, técnico especialista en viñedo de Delagro, durante la jornada técnica celebrada en el Pazo do Castro, en O Barco de Valdeorras. Porque conservar una viña vieja no es solo mantenerla en pie. Es entender cómo funciona.

«El patrimonio genético que hay en Valdeorras es envidiable», explica. Buena parte del desarrollo actual del godello parte del proyecto de recuperación iniciado en 1974 –Revival–, cuando se seleccionaron y conservaron cepas antiguas que hoy sostienen una de las variedades blancas más valoradas del mundo. «De esa conservación de cepas viejas viene todo el desarrollo de la variedad», recuerda.

somoscomarca_202600226_obarco_ocastro_jornadasviñas_dealgro3083

Pero conservar no significa hacer lo mismo que siempre.

Durante años se buscó una vid limpia, con la madera alineada y cortes muy a ras. El problema es que la vid no cicatriza como una persona. Cada corte genera una herida interna que avanza hacia dentro, aproximadamente el doble del diámetro del corte. Si se corta demasiado cerca, esa herida puede interferir en el flujo de savia, explica.

En momentos de sequía o estrés hídrico, esa merma en la circulación interna se traduce en menos producción, menos calidad e incluso en el colapso de la planta. Por eso defiende la llamada poda de respeto, pequeños cambios que protegen el flujo de savia y alargan la vida útil de la cepa. «Parece que lo que se aprendió en 3.000 años lo hemos olvidado en 20», reflexiona.

Cuidar la viña cuando ya da fruto es fundamental, pero tampoco podemos olvidarnos del terreno cuando vamos a plantar viñas por primera vez. Analíticas de suelo que se posponen, correcciones que se dejan para más adelante o prisas por no perder el momento adecuado pueden traducirse en retrasos en la entrada en producción y en costes mayores cuando ya es tarde. «Muchas veces, por omitir alguno de estos pasos, acabamos lastrando mucho la implantación de nuevas vides» , señala Sánchez.

No es lo mismo corregir un terreno desnudo que hacerlo con la viña ya plantada, con postes y estructura instalados. Y en una comarca de minifundio como Valdeorras, donde cada parcela cuenta, esos detalles marcan la diferencia entre un proyecto viable y uno que arrastra problemas durante años.

Jesús Sánchez ha sido uno de los ponentes de la jornada «Nuevas estrategias para la calidad: del laboratorio a la viña», organizada por Alltech, Ideagro y Delagro, una sesión en la que no solo se habló de la poda. El primer bloque abordó la importancia del suelo y del microbioma, insistiendo en la necesidad de incorporar indicadores biológicos para entender qué ocurre bajo la superficie.

somoscomarca_202600226_obarco_ocastro_jornadasviñas_dealgro3082

El último, se centró en reforzar la resiliencia de la vid ante situaciones de estrés, integrando herramientas basadas en ciencia sin renunciar a la productividad ni a la calidad. La jornada se centró en microbioma, manejo y resiliencia, conceptos técnicos que, en el fondo, apuntan a lo mismo: anticiparse.

Valdeorras ha demostrado que sabe recuperar una variedad y convertirla en referencia. El reto ahora es cuidar las viñas viejas con conocimiento y plantar las nuevas con rigor. Porque una cepa centenaria no se sustituye. Y un error cometido antes de plantar puede acompañar al viñedo durante décadas.

Tu prueba Premium ha finalizadoTu prueba Premium ha finalizado

Jesús Sánchez: «Lo que aprendimos en 3.000 años lo hemos olvidado en 20»