Durante meses, circular por la N-120 a su paso por Valdeorras se había convertido en motivo de quejas entre conductores. Los baches y el deterioro del firme provocaron críticas públicas y avisos de daños en vehículos. Este viernes comenzaron los trabajos de asfaltado en distintos tramos de la carretera en el municipio de O Barco.
Las obras forman parte de una intervención de emergencia impulsada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para reparar los daños provocados por las borrascas y las lluvias persistentes de los últimos meses. En el caso de la N-120, la actuación cuenta con un presupuesto de unos tres millones de euros para distintos tramos de las provincias de Ourense y Lugo, de los que alrededor de 900.000 euros corresponden a la provincia ourensana.
El subdelegado del Gobierno en Ourense, Eladio Santos, visitó este viernes los trabajos que se están ejecutando en O Barco. Durante la visita explicó que las obras comenzaron esta misma semana y que continuarán en otros puntos de la vía. Según indicó, ya se actuó en la zona del municipio de Rubiá y la próxima semana los trabajos se trasladarán al tramo de la carretera en la provincia de Lugo.
Santos enmarcó estas actuaciones dentro de un plan especial de reparación y conservación de carreteras del Estado en Galicia, dotado con 167 millones de euros, al que se sumaron 38 millones adicionales tras los temporales de los últimos meses. En la provincia de Ourense, el conjunto de intervenciones previstas ronda los ocho millones de euros.
El subdelegado defendió la rapidez de la respuesta del Gobierno tras los temporales. Según señaló, los trabajos comenzaron apenas quince días después de finalizar el episodio de borrascas continuadas y lluvias persistentes que afectaron a la red viaria. «É unha vía fundamental para o tránsito de Valdeorras á capital provincial», recordó durante la visita.
Durante el recorrido por la zona en obras le acompañó el alcalde de O Barco, Aurentino Alonso, quien agradeció la intervención del Ministerio y subrayó la necesidad de estas actuaciones después de años sin mantenimiento en la vía.

El regidor explicó que la falta de trabajos de conservación durante largos periodos termina agravando el deterioro de las infraestructuras y encarece las reparaciones posteriores. «A falta de mantemento durante anos implica que cando hai que actuar despois o custo aumenta moito», señaló.
Alonso también apuntó a la dureza del invierno como otro de los factores que han acelerado el deterioro del firme. «A auga é o peor inimigo dunha estrada; a auga e o xeo fan un destrozo tremendo», explicó.

Las obras llegan después de meses en las que numerosos conductores habían denunciado el mal estado de la N-120 en varios puntos de Valdeorras, con baches que obligaban a reducir la velocidad o esquivarlos para evitar daños en los vehículos. La actuación busca ahora devolver el firme a un estado adecuado en una de las carreteras más utilizadas de la comarca.



