O Barco da un paso poco habitual en Galicia: un campamento para que los niños hablen gallego. Según la concelleira de cultura, Margarida Pizcueta, el problema no es teórico fruto de los resultados de una encuesta. Está en las aulas, en las casas y en la calle. Cada vez hay menos niños que utiizan el gallego. Y por eso desde el Concello de O Barco han decidido no mirar hacia otro lado.
Y el primer paso será poner en marcha un campamento de inmersión lingüística en gallego dirigido a menores de entre 5 y 12 años, una iniciativa poco común en Galicia que nace con un objetivo claro: frenar la pérdida de hablantes entre las nuevas generaciones.
La concelleira de Cultura, Margarida Pizcueta, lo explicó sin rodeos. Los datos llevan años alertando de una caída continuada del uso del idioma, pero la situación es especialmente grave entre la infancia. Según recordó, los estudios del Instituto Galego de Estatística confirman que el descenso en el tramo de 5 a 16 años es «bestial», incluso más acusado en los últimos años.
Y, ante esta realidad, lanzó una crítica directa a la Xunta de Galicia. Considera que las políticas aplicadas hasta ahora no están dando resultado y que, tras dos décadas, ya no hay margen para seguir esperando. «Las políticas de bilingüismo armónico no están funcionando», afirmó, al tiempo que lamentó la falta de medidas eficaces para proteger una lengua que, a su juicio, forma parte esencial de la identidad gallega.
Porque ese es el fondo del debate. Para Pizcueta, no se trata solo de un idioma, sino de lo que define a un pueblo. Y por eso advierte de las consecuencias de no actuar a tiempo. Durante su intervención, recurrió a una imagen contundente para describir la situación actual: el gallego está «tocado y hundido como el Titanic». Incluso fue más allá y recordó el caso del dálmata, una lengua ya desaparecida, para alertar de lo que puede ocurrir si no se cambia el rumbo.
Un campamento piloto para cambiar la tendencia
Fue desde este escenario, desde donde surgió la idea de organizar este campamento de inmersión lingüística en gallego que se desarrollará el 30, 31 de marzo y el 1 de abril, en la biblioteca pública, en horario de mañana, y con plazas muy limitadas.
Será una experiencia piloto para 20 niños y niñas de entre 5 y 12 años, en la que el aprendizaje se planteará desde el juego. Nada de clases al uso. La idea es que los participantes vivan el idioma de forma natural, a través de actividades lúdicas vinculadas a las tradiciones y al territorio.
El plazo de inscripción se abre este martes y permanecerá activo hasta el viernes. Basta con rellenar la ficha que aparece en el código QR de los carteles. El precio será de 30 euros por niño o niña, ya que el Concello asumirá la mitad del coste. Además del componente lingüístico, la iniciativa también busca facilitar la conciliación durante los días sin colegio.
El campamento se presenta bajo el lema «Galego modo on», un guiño directo a las nuevas generaciones con el que también se entregará una camiseta a cada participante. La intención del Concello es que esta primera experiencia no se quede ahí. El objetivo es que pueda repetirse y, sobre todo, que otros municipios tomen nota y desarrollen propuestas similares.
Un parque de Pascua que se repite
Junto a esta iniciativa, y dentro de las actividades organizadas para la Semana Santa, el Concello volverá a poner en marcha el parque de Pascua, una propuesta que ya se ha consolidado en los últimos años.
Se celebrará del 1 al 5 de abril en el pabellón viejo y contará con hinchables para los más pequeños. El precio será de 3 euros por media hora. Desde el área de Cultura defienden que esta tarifa simbólica contribuye a que la actividad sea más valorada por las familias.
Una oferta de ocio que se repite, frente a una iniciativa nueva que busca algo más ambicioso: que el gallego vuelva a escucharse con naturalidad entre quienes tienen que garantizar su futuro.

