lunes. 26.09.2022

Pérdida de olfato, sensación de ahogo y caída masiva del cabello son los síntomas que mas se repiten en quienes sufren COVID persistente

Sufrieron la enfermedad cuando la pandemia comenzó a llegar a España; se contagiaron de coronavirus en el mes de marzo y hasta que la prueba PCR no dio resultado negativo vivieron aislados. Eso fue hace meses pero los síntomas no desaparecieron, sufren COVID persistente

Este suceso le ha pasado a cientos de personas en toda España, en la provincia de Ourense y muchas de ellas denuncian la incompresión de médicos y de su entorno laboral ya que, al resultar negativos, no pueden acogerse a una baja laboral. 

Algo similar es lo que ha vivido Laura Martínez, a quien conocimos en este medio después de haber pasado 48 días en el  Centro Hospitalario Universitario de Ourense, 21 de ellos intubada y también cuando celebró la vida junto a su novio en una emotiva boda. Ahora, siete meses después de salir del hospital, se alegra de que ya no se le ha cae el pelo aunque sigue de baja laboral porque sus pulmones no le dan tregua. “Ya no se me cae el pelo, que era exagerado. Tenía calvas y llegué a barajar la posibilidad de comprar una peluca”, destaca. 

Laura Martínez

El problema son los pulmones y el cansancio crónico. “He dejado de toser pero no puedo hacer ninguna actividad. El fin de semana mi familia política hizo matanza y yo poco pude ayudar y aún así he estado agotada dos días”. Detalla que la mutua de su empresa le apremia para que se incorpore a su puesto de trabajo. “Los médicos me dijeron que un año desde que salí del hospital pero yo ahora no puedo incorporarme a mi trabajo porque soy como una abuela achacosa, aunque tengo 34 años”, destaca mientras bromea con su abuelo político diciéndole que él esta mejor que ella. 



Por suerte no todos los que sufren coronavirus tienen después COVID persistente como es el caso de Xocas Miranda, el entrenador del Pizarras 3 cuñados. “Ni yo ni mi madre hemos tenido después síntomas aunque al principio me costó volver a hacer deporte”, señalaba para este periódico mientras apostaba a que sí nota un cansancio que achaca más a un nivel psicológico por la situación que vive la sociedad, "creo que lo estamos pasando todos".

Xocas Miranda

Bien es cierto que no todos los síntomas son tan fuertes como los que indica Laura y que, a pesar de las dolencias, siguen haciendo vida normal. Así lo explica la barquense Dora Tabares quien se contagio en marzo y todavía no ha recuperado el sentido del olfato, "el gusto sí pero no al 100%". Además asegura que sus pulmones “no son lo que eran” aunque ella no ha dejado de practicar deporte y esta convencida de que así le esta ganando la batalla a la enfermedad. “No he parado nunca, ni en el confinamiento; lo hacía online pero lo hacía, incluso en los días que casi no me podía mover”, destaca. La mala noticia es que ya no tiene anticuerpos y puede volver a contagiarse. “Estoy en el estudio nacional del COVID y en la segunda prueba que me hicieron, hace poco, ya me dijeron que no tenía anticuerpos”, se lamenta. 

Dora Tabares

Son tantos los afectados que la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) y los colectivos de afectados LONG COVID ACTS realizaron entre el 13 de julio y el 14 de octubre de este año una encuesta entre personas afectadas por COVID. El perfil más frecuente entre aquellos con síntomas de coronavirus persistente es mujer de 43 años, que lleva más de 185 días con síntomas persistentes de COVID-19 tras haber sido contagiada de la enfermedad en la primera ola de la pandemia. Algunos de los síntomas que más preocupan son las alteraciones cognitivas: pérdidas de memoria, confusión, dificultad para concentrarse, para evocar palabras o para prestar atención...Es lo que se conoce como "niebla mental".

Dora Tabares con las protecciones que lleva en su trabajo

En la encuesta se han registrado hasta un total de 200 síntomas persistentes que fluctúan en el tiempo, con una media de 36 síntomas por persona. Los síntomas más frecuentes, según el porcentaje de cada síntoma en relación al total de respuestas (1.834), son cansancio/astenia (95,91%); malestar general (95,47%); dolores de cabeza (86,53%); bajo estado de ánimo (86,21%); dolores musculares o mialgias (82,77%); falta de aire o disnea (79,28%); dolores articulares (79,06%); falta de concentración/déficit atención (78,24%); dolor de espalda (77,70%); presión en el pecho (76,83%); ansiedad (75,46%); febrícula (75%); tos (73,2%); fallos de memoria (72,63%); dolor en el cuello/en las cervicales (71,32%); diarrea (70,83%); dolor torácico (70,12%); palpitaciones (69,85%); mareos (69,36%); y hormigueos en las extremidades o parestesias (67,28%).

En cuanto a la afectación de los órganos, el 50% de los encuestados tiene 7 áreas afectadas, siendo las más frecuentes los síntomas generales (95%), las alteraciones neurológicas (86%), los problemas psicológicos/emocionales (86%), los problemas del aparato locomotor (82%),  los problemas respiratorios (79%), las alteraciones digestivas (70%), las alteraciones cardiovasculares (69%), las alteraciones otorrinolaringológicas (65%), las alteraciones oftalmológicas (56%), alteraciones dermatológicas (56%), alteraciones de la coagulación (38%) y las alteraciones nefrourológicas (25%).


Cuando el COVID decide quedarse