Las interrupciones registradas los días 17 y 18 de febrero en la línea ferroviaria que da servicio a Valdeorras han vuelto a poner en el foco la fragilidad de una infraestructura estratégica para la comarca. La Asociación Empresarial de Valdeorras (AEVA) ha trasladado públicamente su preocupación por lo ocurrido y por la situación general del transporte por tren en el territorio.
Según detalla la asociación, la circulación ferroviaria entre Montefurado y Monforte de Lemos tuvo que interrumpirse como consecuencia de un incendio en la infraestructura, lo que obligó a suspender temporalmente el servicio y habilitar transporte alternativo por carretera. Además, una avería en la catenaria dejó detenido un tren regional con salida desde O Barco de Valdeorras, siendo necesaria la evacuación de los pasajeros y la intervención de los servicios de emergencia.
Desde AEVA subrayan que estos hechos «no son aislados», sino que se suman a otras incidencias, retrasos y problemas técnicos registrados en los últimos años, lo que —a su juicio— evidencia la fragilidad de una infraestructura clave para el desarrollo económico y social de la comarca.
La organización recuerda que Valdeorras depende en gran medida del transporte ferroviario tanto para la movilidad diaria como para la actividad económica, el turismo y la conexión con otros núcleos urbanos. A esta situación añaden la problemática del servicio de alta velocidad con parada en A Gudiña tras la reorganización de frecuencias y los retrasos que, indican, afectan directamente a usuarios de la comarca.
Por ello, la asociación solicita a las administraciones competentes que refuercen las inversiones en mantenimiento, modernización y mejora de las infraestructuras ferroviarias que dan servicio a Valdeorras, así como una revisión de la planificación de frecuencias que garantice una conectividad estable y acorde con la importancia estratégica del territorio


