domingo 28/11/21

Los servicios de recogida de basura alertan de cómo ha

crecido el volumen de los desperdicios durante el Estado de Alarma

Más de 20 días en casa: algunos trabajan, otros leen, otros aprovechan para hacer ejercicio y otros para limpiar. Actividades todas ellas más que recomendables, el problema llega cuando decidimos hacer limpieza y deshacernos todo aquello que nos sobra. ¿Dónde? En el Punto Limpio, pero están cerrado. ¿Entonces? Pues al contenedor. Una mala práctica que se ha extendido por la comarca, tal y como denuncian desde los servicios de recogida de basura. «Hasta sombrillas y carretillos hemos recogido», afirman sus trabajadores.



Pero no solo eso, los trabajadores también se encuentran con basura «suelta» sin introducir en bolsas y desperdicios en cualquier contenedor, sin respetar el reciclaje. «Después nos preguntan porque vaciamos el contenedor amarillo. Pues porque lo han llenado de maleza y no de envases y plástico», explican desde el servicio.

Conductor del camión que recoge la basura provisto de mascarilla y guantes

Esta situación preocupa a los trabajadores puesto que ven cómo se agrava su exposición ante el COVID-19. Aunque se lavan los contenedores y los concellos están desinfectando las zonas en los que se ubican, destacan que la exposición es muy alta. «La empresa nos dota de guantes y mascarillas pero pedimos a los vecinos un poco de civismo», reiteran y ejemplifican que, si se limpian las casas y hay elementos que tirar, los vecinos pueden esperar al final del Estado de Alarma para depositarlos donde corresponde, en el Punto Limpio.



Calculan que, si antes se recogían 4.000 kilos de basura ahora pueden llegar a 5.000 «pero el volumen es mucho mayor», subrayan destacando que el servicio de recogida de basura continua trabajando con la misma o mayor intensidad que antes del decreto del Estado de Alarma.

Cabe recordar que en los domicilios donde no haya ni confirmaciones ni sospechas de infectados por COVID-19 se deben separar los residuos con normalidad, atendiendo a la clasificación conocida por todos: envases (cubo amarillo), vidrios (verde), papel y cartón (azul), orgánico (marrón, no todas las comunidades lo tienen) y restos (gris). Ante el uso masivo que se está haciendo de guantes y mascarillas hay que recordar que ambos deben ir siempre al cubo gris.

Los plásticos, briks, latas, bandejas de corcho blanco, aerosoles..., al amarillo

En viviendas con alguna persona infectada, el portador del coronavirus debe permanecer aislado y debe tener dentro de la habitación una papelera de tapa y pedal donde depositar todos los residuos que genere sin separarlos.

Para retirar esa bolsa adecuadamente, es necesario cerrarla de forma correcta y que la persona cuidadora del enfermo la meta, sin abandonar la habitación, pero cerca de la salida, en una segunda bolsa junto con el material desechable del cuidador: guantes, mascarillas, etc.


La basura de la cuarentena