martes. 06.12.2022
Maria Jesús Gurriarán, coordinadora del Plan de Contingencia del HCV
Maria Jesús Gurriarán, coordinadora del plan de Contingencia del HCV

La doctora María Jesús Gurriarán es la coordinadora

asistencial del plan de contingencia en el HCV

Fue el pasado 17 de marzo cuando el Hospital Comarcal de Valdeorras, HCV registró al primer paciente positivo de coronavirus. Desde entonces, y hasta el 18 de abril, 210 pacientes han sido atendidos en el servicio de Urgencias por patología de COVID 19 pero 86 fueron altas mientras que 124 ingresaron en la planta destinada para estos enfermos, de ellos 57 resultaron ser positivos.

Estos son los datos que maneja la doctora María Jesús Gurriarán, coordinadora asistencial del plan de contingencia en el HCV. «Todo lo que entra por Urgencias, está registrado», confirma y apunta a que, en este tiempo, 15 personas en la comarca fallecieron por culpa de esta enfermedad.

Gurriarán es la coordinadora del servicio de Urgencias del hospital valdeorrés, razón por la cual, en cuanto comenzó el dispositivo especial de coronavirus, se puso al frente de este plan de contingencia, desarrollando un protocolo clave para tratar a los enfermos y evitar la expansión del virus.



Así, cuando en atención primaria o una persona en su casa tiene síntomas de estar infectado y se pone en contacto con el servicio de Urgencias, éste, tras hacerles las preguntas de rigor, envía una ambulancia en la cual los sanitarios ya van protegidos por los EPI´s.

Una vez en Urgencias, donde se ha eliminado el servicio de observación previa, el paciente entra en un BOX COVID. Actualmente el HCV cuenta con tres. «Hay un acceso que antes de que llegue el paciente se cierra para que no haya nadie, y una vez pasa por él el posible contagiado, se vuelve a desinfectar. Además, en los BOX COVID hay el menor número de elementos posibles y todo se desinfecta y se ventila», ha detallado la doctora.



Una vez allí, los facultativos realizan la valoración clínicamente, a través de analítica y placas. «Se valora si debe volver a su domicilio con unas pautas y el seguimiento de su médico de cabecera o hay que ingresar», ha explicado Gurriarán quien destaca que, a día de ayer, había 16 personas ingresadas por COVID-19 en el HCV, nueve de ellas procedentes de la Residencia Nuestra Señora de Fátima de O Barco. «De todos modos, antes de ingresar a cualquier paciente por otra sintomatología, le hacemos un test rápido», confirmó la doctora. «Este virus evoluciona presentando diferentes casos. Cuadros más respiratorios, gástricos…no para de sorprendernos», señala.

En el caso de la residencia de ancianos barquense, los médicos acuden directamente al edificio porque los pacientes son personas de riesgo. «El resto de residencias de la comarca lo ha hecho muy bien, y el caso de la residencia de O Barco ya está controlado», ha explicado la médico quien destacó que, desde que saltó el primer caso, se trabaja con la dirección de manera conjunta. «Han aislado a los contagiados, que son atendidos, desde el primer momento, por el servicio de Hospitalización Domiciliaria, HADO», ha puntualizado.

Test rápidos

Gurriarán confirma que la falta de medios ha sido una de las claves que ha provocado la crisis. «Ahora tenemos más test rápidos, desde el viernes, pero antes teníamos muy pocos», ha subrayado.

Unos test que han resultado muy efectivos a la hora de detectar la enfermedad. Y es que, aunque no determinan la cantidad de anticuerpos, sí pueden llegar a detectar dos tipos: los IgM, que son la primera respuesta inmunitaria del organismo al entrar en contacto con el virus y los anticuerpos IGG que se generan más tarde y permanecen más tiempo.

En principio, si el resultado es negativo en ambos casos, la persona no tiene ni ha tenido coronavirus. Si es IgM positivo e IgG negativo, la infección es reciente, mientras que si es IgM negativo e IgG positivo se encuentra en el final de la enfermedad o ya la ha pasado.

Mascarillas

Unos test que han resultado indispensables ante la última crisis dentro de la crisis: las mascarillas que no protegían. Una partida de mascarillas que no cumplen las condiciones necesarias para ser consideradas FPP2. «Estamos haciendo las pruebas a todos los sanitarios que las han usado y de momento todas han dado negativo», ha explicado la doctora.



«Es verdad que esas mascarillas no nos gustaban mucho. Teníamos las 3M, y cuando se acabaron empezamos a usar estas pero combinadas con otra y con una pantalla», destaca la coordinadora. «El personal está muy estresado, tienen familia a la que no quieren contagiar, pero están funcionando muy bien y también extremando las precauciones», se alegra la coordinadora.

«Queremos transmitir un mensaje de tranquilidad a la población porque siguen teniendo un hospital que funciona y cuenta en estos momentos con grandes profesionales y medios que, aunque escasos, son suficientes», concluyó la doctora.

«El HCV tiene grandes profesionales y medios, aunque escasos, suficientes»