domingo. 21.04.2024
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Es una realidad que todos conocen. En la comarca de Valdeorras hay muchas más muertes que nacimientos, en concreto, durante 2023, hubo un total de 353 fallecimientos más que bebes nacidos.

Así se desprende de los datos recogidos por el Instituto Galego de Estadística donde señala que el saldo vegetativo en Valdeorras es deprimente ya que ningún concello logró, al menos, igualar la cifra entre muertes y nacimientos. Así durante todo el año pasado, los nueve concellos de la comarca registraron un total de 457 fallecidos, más de uno al día. La otra cara de la moneda son los bebes nacidos, 104 en total.

Y es que hay concellos donde solo registraron un bebé, como es Petín u O Bolo, mientras que A Veiga tuvo dos y Larouco tres. Cabe destacar que la situación de Larouco es una de las más preocupantes de la provincia, puesto que resto 20 vecinos a su ya exigua población, con una pérdida de más del 4%.  Los concellos aledaños no tuvieron mejor suerte, como San Xoán de Río que solo sumo un nacimiento. Caso curioso el de Vilariño de Conso quien fue el que mejor estabilizo la situación puesto que se registraron tres nacimientos y cuatro defunciones el año pasado, por lo que el crecimiento vegetativo solo hizo perder un habitante.

No es de extrañar la cifra, Ourense es la provincia más lastrada en su saldo vegetativo. Murieron el pasado ejercicio 4.700 vecinos y vecinas mientras nacían únicamente 1.205, es decir, 3,9 fallecidos por cada alumbramiento nuevo. Solo la llegada de inmigrantes, un flujo que no cesa aunque mantiene proporciones por debajo de la media nacional, salva el dato final de población en Galicia. Y es que a Ourense llegaron en total 16.525 personas durante 2023.

Valdeorras suspende en saldo vegetativo: mueren 353 más de las que nacen