Fontei volvió a vivir este 13 de mayo una de sus jornadas de fervor y devoción intensa a la patrona. La parroquia despidió un año más a la Virgen de Fátima entre pañuelos blancos al aire, flores y el canto del himno dedicado a la Virgen, poniendo el broche final a unos días marcados por la pasión.
Atrás quedan ya las novenas y los días de preparación para una celebración profundamente arraigada en la vida de Fontei y de buena parte de la comarca de Valdeorras. Desde primera hora de la mañana comenzaron las celebraciones litúrgicas con misas a las nueve y a las once, esta última dedicada especialmente a los enfermos y acompañada por la bendición con el Santísimo Sacramento.
A mediodía tuvo lugar uno de los momentos más entrañables de la jornada: la ofrenda floral protagonizada por los niños y jóvenes de Pablo VI, que llevaron hasta el altar flores y gestos de cariño hacia la Virgen.
Ya por la tarde, la iglesia acogió la misa vespertina presidida por el Excmo. y Rvdmo. Julián Barrio Barrio. Tras la celebración religiosa comenzó la tradicional procesión por las calles de Fontei y de la Estación, acompañada este año por los niños que recibieron su Primera Comunión y por dos pequeñas ataviadas con el traje tradicional gallego, aportando aún más simbolismo y ternura a la comitiva.
Pero si hay una imagen que define esta celebración es la despedida final. Decenas de pañuelos blancos agitándose al paso de la Virgen mientras suena el himno de Fátima. Un gesto sencillo, repetido generación tras generación, que sigue emocionando tanto a vecinos como a visitantes.
La devoción a la Virgen de Fátima en Fontei se remonta oficialmente a 1948, año en el que llegó al pueblo la actual imagen mariana. La tradición oral recuerda cómo un vecino viajó a Portugal buscando una talla religiosa y regresó con una obra realizada por el escultor portugués José Ferreira Thedim, autor también de la célebre imagen original de la Capilla de las Apariciones de Fátima.
Su llegada coincidió además con el fuerte auge de la devoción fatimista en toda la provincia de Ourense durante aquellos años.
Antes de la llegada de la imagen, Fontei contaba con una pequeña capilla dedicada a la Virgen de la Expectación. El crecimiento de la población, favorecido por la llegada del ferrocarril Palencia-A Coruña, hizo necesaria la construcción de un nuevo templo.
La actual iglesia de Fontei, perteneciente a la Diócesis de Astorga, fue levantada gracias a la cesión de terrenos por parte de la familia de la Casa Grande. Su imponente fachada de piedra y sus torres revestidas de pizarra, con claras influencias neogóticas y guiños arquitectónicos inspirados en la obra de Antoni Gaudí, forman hoy una de las imágenes más reconocibles de la parroquia.
Cada 13 de mayo, Fontei vuelve a reencontrarse con esa mezcla de devoción y emoción colectiva que convierte esta celebración en una de las tradiciones religiosas más queridas y multitudinarias de Valdeorras.

