domingo. 29.01.2023

Los alumnos del centro escolar Pablo VI de A Rúa contactan con la empresa Rubio para conocer la importancia de tener una buena letra

"En un mundo en el que cada vez se escribe menos a mano, ¿importa realmente tener buena o mala letra?". Esta es la pregunta que los alumnos del Colegio Pablo VI de A Rúa se hicieron y los pequeños no dudaron, se pusieron manos a la obra y dirigieron su pregunta a Enrique Rubio, director gerente de la empresa de cuadernillos de escritura Rubio y a la Asociación de Grafólogos y Peritos Calígrafos, AEGIPA.

Y es que, quién no ha llenado hojas de estos cuadernillos para tratar de mejorar su caligrafía. Para que la empresa viera que los alumnos también habían practicado, mandaron un mail con una fotografía de una carta escrita a mano solicitando razones para escribir con buena letra, en un momento en el que el programa word nos pone la que queramos.

"Los chicos han reivindicado y para ello han utilizado los dos tipos de escritura: analógica y digital. Una experiencia inolvidable que permite usar lo más importante: creatividad, pensamiento crítico y competencia digital", destacan desde el centro.

La respuesta llego también por misiva. Desde la empresa Rubio recordaron a los alumnos que la escritura manual nos acompaña en todos los pasos de nuestra vida, "nuestra letra va a ser nuestra tarjeta de visita", destacan. "No es importante solo por estética sino por desarrollar, estimular y perfeccionar habilidades como la concentración, la coordinación óculo-manual y la motricidad fina", recuerdan. Añaden que muchas empresas piden, en sus entrevistas de trabajo, ejercicios escritos a mano de sus candidatos para medir la idoneidad del postulante.

Por su parte, desde la Asociación de Grafólogos y Peritos Calígrafos recuerdan que la escritura legible es necesaria para poder comunicarnos con los demás. Además, habla de quiénes somos. "Escribir sin cuidar la caligrafía es como salir de casa sin peinar y hecho un desastre (...) al escribir no puede quedar sucio y feo", anotan.

Sin duda, un ejercicio de caligrafía muy necesario de recordar en la actualidad.

Despacito y con buena letra