El derrumbe de una carretera en Quiroga (Lugo) que ha dejado aisladas a cuatro aldeas y el agua negra que llega a viviendas del valle del Sil han llevado a Movemento Sumar Galicia a reclamar actuaciones urgentes a la Xunta. La formación advierte de que la situación no es puntual, sino que responde, según sostienen, a la falta de medidas tras los incendios.
Desde Sumar explican que el desprendimiento se produjo en una zona afectada por los fuegos del pasado verano y que, tras meses de lluvias, el terreno acabó cediendo. A su juicio, la combinación de suelo degradado y temporales ha derivado en este tipo de episodios.
Pero, según denuncian, el problema no se limita a Quiroga. La organización asegura que vecinos de A Rúa, Vilamartín y varias parroquias de O Barco llevan días sufriendo problemas con el agua de consumo, que llega oscura a las viviendas por los arrastres procedentes de zonas quemadas.
En este sentido, indican que la situación está generando preocupación tanto por los posibles riesgos para la salud como por los daños en instalaciones domésticas, debido a la suciedad que llega por las canalizaciones.
Movemento Sumar Galicia sostiene que estos hechos son consecuencia de la falta de actuaciones de restauración ambiental tras los incendios. Según señalan, la ausencia de vegetación favorece que, con cada episodio de lluvia, se produzcan escorrentías que arrastran tierra y cenizas hacia infraestructuras y captaciones de agua. «Estamos viendo cómo los incendios no terminan cuando se apagan las llamas», apuntan en una nota de prensa desde la formación, que advierte de que esta situación puede derivar en problemas de seguridad y de salud pública si no se actúa.
Ante este escenario, Sumar Galicia reclama a la Xunta que garantice accesos seguros a las aldeas afectadas en Quiroga, que impulse medidas de estabilización y recuperación en las zonas quemadas y que ponga en marcha un plan específico para proteger las captaciones de agua.


