lunes 29/11/21
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El concello de Vilamartín  no se libra de la escasez de agua que asola Valdeorras. En la noche del miércoles un bando del alcalde anunciaba cortes de agua nocturnos para poder garantizar el abastecimiento durante el resto del día.

De momento esta solución solo ha tenido que llevarse a cabo un día dado que el jueves a primera hora, los trabajadores del concello arreglaron seis fugas en el sistema que permitieron llenar levemente el depósito de Vilamartín aunque sigue siendo insuficiente. El concello está pidiendo ya presupuestos para implantar, en dichas fugas, unos aparatos que permitan que la presión no rompa las tuberías.

Además, según explicó el alcalde, Enrique Álvarez Barreiro, tanto Valdegodos como Arcos se surtían de un manantial propio pero la escasez de agua les ha obligado a realizar el bombeo desde el depósito de Vilamartín.

Así, el concello prevé ya pedir, entre agosto o septiembre, un permiso de urgencia a Confederación Hidrográfica del Miño Sil para bombear directamente desde el Leira. “Cualquiera que conozca este río verá que también está muy bajo respecto a otros años. Yo nunca vi tanta escasez de agua”, reconocía el alcalde.

Escasez en O Bolo

Por otra parte, en O Bolo, el PSOE denuncia que la escasez de agua para consumo humano es tal que la calidad de la misma se está viendo afecta por la presencia de lodos, sin que el alcalde y su gobierno hagan nada por subsanar el problema. “Hay tan poca agua para beber y usar que se está empleando la del fondo de los tanques, con montón de lodos y residuos sin que los gobernantes hagan análisis ni controles para asegurar la calidad y seguridad para el consumo de los vecinos y vecinas de O Bolo”, aseguran desde el PSOE.

Los socialistas reclaman que se hagan controles periódicos y se impida que la gente siga bebiendo el agua turbia.

Vilamartín podría bombear, en agosto, desde el Leira para paliar la sequía