lunes. 03.10.2022

Estudian el impacto del expolio de furtivos en Penedo dos Lobos

La intervención arqueológica que se está llevando a cabo en Penedo dos Lobos está practicando sondeos en la muralla del recinto militar, con el objetivo de determinar su procedimiento constructivo
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Estudian el impacto del expolio de furtivos en Penedo dos Lobos-09-09

Un equipo arqueológico está investigando el campamento romano de Penedo dos Lobos, ubicado en Manzaneda. El objetivo es obtener datos que permitan conocer como fue construido y evaluar el impacto de las agresiones practicadas por furtivos con detectores de metales observados en el yacimiento.

El campamento romano de Penedo de los Lobos está localizado a 1483 metros de altitud, siendo uno de los campamentos romanos de mayor altitud en el actual territorio gallego. Se encuentra muy próximo, apenas a 2,5 km, a la estación de esquí de Cabeza de Manzaneda. Cuenta con una superficie de 2,34 hectáreas, lo cual permite estimar que fue construido para una unidad militar de entre 800 y 1000 soldados.

Se considera un campamento de marcha, es decir, un recinto militar construido durante el avance de la columna militar, no estable y ocupado durante muy poco tiempo. La intervención practicada por romanarmy.eu en 2018 permitió localizar materiales asociados a los militares romanos que permitieron proponer una cronología contemporánea a las Guerras Cántabras (29-19 la.C.), llevadas a cabo por Roma para controlar las áreas aun no dominadas en la Península Ibérica. La identificación del campamento romano tuvo un gran impacto en el mundo académico y en medios internacionales, acercando una nueva visión para comprender la presencia del ejército romano en el actual territorio gallego.

La campaña, que finaliza este viernes, 9 de septiembre, está promovida por la Universidad de Salamanca, bajo la dirección científica del profesor José Manuel Costa, que comparte con el investigador João Fonte (Universidad de Exeter). La dirección técnica de los trabajos está a cargo de Francisco Alonso Toucido (Tempos Arqueológos).

La intervención está financiada por Turismo de Galicia y cuenta con la colaboración del Concello de Manzaneda y el Instituto de Ciencias del Patrimonio del CSIC (Incipit).

Información para una potencial puesta en valor

La intervención arqueológica que se está llevando a cabo en Penedo dos Lobos está practicando sondeos en la muralla del recinto militar, con el objetivo de determinar su procedimiento constructivo. Los investigadores buscan conocer las técnicas defensivas del ejército romano en esta zona del Noroeste peninsular, pero también recopilar datos para una potencial puesta en valor futura del yacimiento.

Entre los objetivos, la obtención de muestras que permitan datar de manera más precisa el campamento romano. Se trata de una continuación de la primera campaña llevada a cabo por romanarmy.eu en el recinto en 2018, y que permitió la identificación del yacimiento.

Conocer el impacto del expolio del yacimiento

Asimismo, a través de diferentes técnicas de análisis del subsuelo se buscan estructuras actualmente invisibles o la localización de materiales. De hecho, uno de los objetivos de la campaña es estimar el impacto de los detectores de metales, furtivos que prospectaron ilegalmente el yacimiento a la búsqueda de material arqueológico.

Estas practicas delictivas están aumentando en los últimos años y suponen un grave atentado contra el patrimonio cultural debido al robo de piezas y la destrucción de valiosa información de contexto.

Un yacimiento excepcional

El campamento romano de Penedo de los Lobos conserva las puertas originales de acceso al recinto. Estos accesos, llamados “en clavícula” por el sistema de defensa con el que contaban, son propios de los recintos del ejército romano.

La puerta delantera (el acceso sur)  tiene una forma inédita en los campamentos de marcha europeos. El otro elemento excepcional es que se trata de uno de los pocos campamentos romanos de marcha vinculados a la conquista del norte de Hispania que está construido en piedra.

Los soldados echaron mano del abundante material granítico de la zona para construir las defensas. Esto, junto con el aislamiento de la zona y su uso únicamente ganadero, permitió que el campamento se encuentre en un estado de conservación único, y que todo el sistema defensivo sea fácilmente apreciable mismo para público no experto, aspecto que es difícil en yacimientos peor preservados. Hace falta tener en cuenta que estamos hablando de recintos habitados únicamente durante unos días hay más de dos mil años.

El campamento había sido descubierto por un vecino de la comarca, Rubén F. Lorenzo Pérez, quien comunicó el colectivo romanarmy.eu a existencia de un recinto de alta montaña de peculiares características.

Estudian el impacto del expolio de furtivos en Penedo dos Lobos