miércoles 8/12/21

Manos que llevan media vida colocando pizarra entre Trives y Valdeorras

Gelasio Sotelo Bugallo vive en Trives y fue el encargado de colocar la pizarra en el proyecto ganador del premio del Clúster. Lleva más de 30 años dedicado a este oficio que tiende a desaparecer.

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Manos que llevan media vida colocando pizarra entre Trives y Valdeorras

Gelasio Sotelo tiene 60 años y lleva más de media vida colocando las piedras rugosas, duras y resistentes de la pizarra en las cubiertas de edificios. «Hace 36 años me hice autónomo y hace 33 que comencé a colocar pizarra», destaca. Él fue el colocador en el proyecto ganador del premio del Clúster. «Me enteré por el arquitecto y el aparejador, pero tenía mucho trabajo y no pude ir a recoger el premio», admite humilde Sotelo.

Cabe recordar que el Clúster de Pizarra de Galicia convocó estos premios con el objetivo de impulsar el fomento y uso de la pizarra en los edificios. El ganador fue la rehabilitación de un inmueble en Castromao, San Xoán de Río.

Gelasio vive en Trives y asegura que comenzó en esta profesión porque existía demanda. «Había un montón de gente en esta zona que se dedicaba a la pizarra. Yo estuve fuera en Madrid y País Vasco y vi que había demanda de este tipo de trabajadores», afirma Gelasio quien aprendió con sus propias manos y conocimientos.  «No fui a ninguna formación ni me enseñó nadie. Lo fue cogiendo yo poco a poco», confiesa este profesional quien tristemente advierte que no hay cantera para continuar con su labor. «En Valdeorras no hay y aquí en Trives tampoco. Aunque hay demanda no se encuentran profesionales», indica.

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Una realidad de la que también se ha hecho eco el IES de Carballeda de Valdeorras que oferta Formación Profesional, FP de colocador de pizarra y que nunca logra cubrir las plazas ofertadas a pesar de ser una garantía para encontrar empleo.

En este sentido, Sotelo asevera que él no puede asumir la demanda de trabajo existente. «Yo no doy más presupuestos porque no puedo realizar más trabajo y tampoco encuentro personas para contratar, un problema que también tienen mis compañeros de profesión», destaca Gelasio quien señala que también hay una falta de materia prima. «Antes había un montón de pizarreras, pero ahora no».  

Respecto al proyecto ganador, Sotelo subraya como peculiaridad que está hecho con pizarra irregular gratel recortada a mano en piezas de formato grande. La cubierta se ejecutó sobre doble rastrel de madera a los que se fijaron las piezas de pizarra, rematando la cumbrera con un sistema de cresta cruzada.  El colocador solo tiene buenas palabras para el material de la zona, «la teja se deshace con las heladas y con la pizarra te ahorras esos inconvenientes, además de ser el material que mejor aísla y protege las construcciones», concluye Gelasio.

Manos que llevan media vida colocando pizarra entre Trives y Valdeorras