No siempre las inclemencias meteorológicas juegan en contra de las actividades organizadas por los concellos. Así lo ven en Quiroga, donde han tenido que trasladar el desfile del Entroido por la amenaza de lluvia. Y, a veces, eso también puede jugar a favor.
La cita, prevista inicialmente para este domingo 15 de febrero, se celebrará finalmente el siguiente, el 22 de febrero, con el objetivo de garantizar la participación y evitar que la lluvia desluciera una de las celebraciones más esperadas del calendario local.
El alcalde, José Luis Rivera, explica que la decisión se tomó «por las inclemencias meteorológicas, que daba bastante mal tiempo el domingo». El cambio abre, además, una nueva oportunidad para las comparsas de los alrededores que por tradición desfilaban en otros concellos. Ahora, ya no hay competenica. El Concello ha ampliado el plazo de inscripción hasta el jueves para todas aquellas comparsas o participantes individuales que quieran sumarse.
La inscripción puede formalizarse llamando a la Casa da Cultura de Quiroga. El regidor anima no solo a los vecinos del municipio, sino también a personas de otros puntos de la comarca, e incluso de zonas limítrofes como Monforte o A Pobra do Brollón, a participar en el desfile. «No hay ningún problema por parte de la organización», afirma, convencido de que el hecho de celebrarse en solitario ese domingo puede atraer a más público y participantes.
Más allá del cambio de fecha, el Entroido quirogués mantiene su esencia: participación, creatividad y ambiente festivo. El Concello incrementó el pasado año la cuantía de los premios con respecto a ediciones anteriores aunque Rivera relativiza el peso económico del concurso. «Yo creo que la gente que se anota las comparsas al carnaval no van precisamente por el premio, van por divertirse», sostiene.
Aun así, reconoce que las cuantías pueden servir para organizar cenas o reinvertir en los trajes. 600 euros para el ganador, 400 euros para el segundo y 300 euros para el tercero. Además, todas las comparsas que participen recibirán 100 euros.
Pero el calendario festivo de Quiroga no termina con el Entroido. El municipio trabaja ya en dos de sus citas más consolidadas: la Feira do Aceite y la Feira do Viño. La primera se celebrará en aproximadamente un mes y la segunda mes y medio después.
En el caso del aceite, el formato implantado el año pasado se mantendrá. La programación se distribuye en dos jornadas: un congreso el primer día y la muestra el segundo. Además, se repetirá la iniciativa de facilitar autobuses para acercar a los visitantes hasta el molino tradicional, permitiendo conocer de primera mano su funcionamiento. «Trabajamos para el pueblo de Quiroga, aunque sin perder la esencia del molino tradicional», subraya Rivera.
En cuanto a la producción, los incendios del pasado año apenas afectaron al municipio. El regidor asegura que solo hubo alguna incidencia puntual en la zona de Alvaredo, limítrofe con A Rúa y Petín, pero «en principio no hubo mucho problema». Tampoco la vendimia se resintió de forma significativa. «Hubo una buena cosecha y aparte de calidad», destaca, precisando que los daños se concentraron en Alvaredos y no afectaron al conjunto del término municipal.
La Feira do Viño, por su parte, se extenderá durante tres días. Comenzará el viernes por la tarde, cuando abran las bodegas, y se prolongará durante el fin de semana. El año pasado, la apertura en viernes coincidió con el inicio de la Semana Santa y registró una elevada afluencia de público. La organización opta así por concentrar la actividad en las jornadas con mayor presencia de visitantes y cerrar el domingo tras la comida, facilitando el regreso de quienes se desplazan desde otros lugares.
Respecto al cartel anunciador de la fiesta del vino, el Concello todavía no ha designado obra ganadora, aunque en ediciones anteriores la convocatoria ha tenido buena acogida, con entre quince y veinte propuestas presentadas.
Quiroga encadena así semanas decisivas en su calendario festivo. Primero, el Entroido aplazado que aspira a ganar participación. Después, el aceite y el vino, dos productos que forman parte de su identidad y que vuelven a situar al municipio en el mapa gastronómico y cultural de la Ribeira Sacra.
De momento, la cita más inmediata es clara: el desfile de comparsas tendrá lugar el próximo domingo y quienes quieran sumarse aún están a tiempo. Porque si algo deja claro el alcalde es que, más allá de premios y cifras, lo importante es «participar y pasarlo bien».



