miércoles. 04.02.2026

Cuatro inserciones laborales en Valdeorras en el primer año de Cáritas como agencia de colocación

Cuatro inserciones laborales en Valdeorras en el primer año de Cáritas como agencia de colocación

El dato puede parecer modesto, pero para Cáritas es significativo. Cuatro personas encontraron empleo en Valdeorras gracias al trabajo de intermediación de la entidad durante su primer año como agencia de colocación. «En un principio puede parecer poco, pero para nosotros es un dato muy positivo», asegura Úrsula Macías, responsable de Acción Social de Cáritas Diocesana de Astorga.

La cifra se enmarca en un balance más amplio: 34 inserciones laborales en toda la diócesis durante el primer año desde que Cáritas recibió el reconocimiento oficial como agencia de colocación, un ámbito que abarca territorios como Astorga, Ponferrada, La Bañeza, parte de Zamora y O Barco de Valdeorras.

Macías explica que el valor de las cuatro inserciones logradas en la comarca no está tanto en el número como en el cambio de dinámica. «Anteriormente en la zona de Valdeorras no se ponían en contacto con nosotras tantas empresas», señala, destacando que ahora son los propios empleadores quienes empiezan a recurrir a Cáritas como intermediaria.

En el caso concreto de Valdeorras, las inserciones se repartieron entre dos mujeres y dos hombres, en sectores como la construcción, el trabajo del hogar y la cocina, incluyendo una contratación vinculada a las canteras. A nivel global, la mayoría de las inserciones corresponden a mujeres, una realidad que Macías relaciona con los ámbitos donde existe mayor demanda laboral, como la limpieza, los cuidados, las residencias de mayores o la ayuda a domicilio.

«No hay un perfil único», aclara la responsable de Acción Social. Cáritas acompaña a personas con y sin formación, población española y migrante. En este último caso, explica, muchas llegan con cualificación de sus países de origen que no pueden homologar en España, por lo que demandan procesos formativos adaptados a la realidad del mercado laboral.

Ese acompañamiento es una de las claves del modelo. Las personas acceden al programa de empleo a través de la orientación o de los cursos formativos y, a partir de ahí, se inicia un seguimiento sociolaboral. «Así las conocemos y logramos que la inserción sea lo más gratificante posible», explica Macías.

Aunque Cáritas trabaja en el ámbito del empleo desde 2001, el reconocimiento como agencia de colocación ha supuesto un cambio importante. «Ofrece seguridad a los empleadores que se acercan a nuestro servicio», subraya. A ello se suma un rasgo diferencial que la entidad reivindica: el conocimiento profundo de las personas, ya que muchas participan también en otros programas de intervención social.

La formación juega un papel central en este proceso. Cáritas ofrece cursos en ámbitos como la atención sociosanitaria y abre la puerta a la formación a la carta, adaptada a las necesidades concretas de las empresas. «Hacemos un llamamiento a las empresas de Valdeorras para que nos trasladen sus demandas; podemos ofrecer formación específica si lo necesitan», apunta.

Macías aprovecha también para desmontar una imagen todavía extendida. «Cáritas no es un modelo asistencialista», afirma. La entidad está inmersa en un cambio de enfoque, sustituyendo progresivamente el reparto de alimentos por sistemas como las tarjetas monedero, que permiten a las personas decidir qué necesitan y comprarlo con autonomía. «Acompañamos procesos», resume.

De cara al segundo año como agencia de colocación, el objetivo está claro: seguir dándose a conocer entre las empresas y reforzar la formación como herramienta para mejorar la empleabilidad. Un trabajo discreto, pero constante, que en Valdeorras ya empieza a dar sus primeros frutos.
 

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