La localidad de Seadur, en el municipio de Larouco, volvió a cobrar vida con la celebración de la XXI edición de las Covas de Seadur, una propuesta única que combina patrimonio, gastronomía y tradición.
El evento, ya consolidado como una de las citas más singulares de la comarca, permitió a los asistentes descubrir el encanto de un conjunto etnográfico excepcional: antiguas bodegas subterráneas, recientemente reconocidas como Bien de Interés Cultural (BIC). Este distintivo refuerza el valor histórico y cultural de un enclave que cada año atrae a más visitantes.
En esta edición se alcanzó el aforo completo, con alrededor de 1.800 personas, que participaron en el recorrido. A lo largo de la ruta, los asistentes pudieron visitar cerca de una veintena de covas, donde se ofrecían vinos artesanales —blancos y tintos—, incluyendo variedades como mencía y godello elaboradas por las bodegas locales.
La experiencia se completaba con una amplia oferta gastronómica de productos caseros. Entre los platos calientes destacaban el caldo, las sopas de ajo, los garbanzos con carne de cerdo o la oreja a la parrilla, sin olvidar propuestas frías, dulces y saladas.
El ambiente festivo estuvo garantizado gracias a la música tradicional en directo, con la participación de la Agrupación Abertal de A Rúa, la Charanga Nova de Trives, de los Tarabelos do Saviñao y de los Ministreles, que animaron el recorrido durante toda la tarde-noche.
Cada vez son más los visitantes que se desplazan desde distintos puntos de Galicia y de fuera de la comunidad para disfrutar de esta experiencia. Incluso el actor David Amor quiso sumarse por primera vez a esta celebración..
La jornada contó también con la presencia institucional del director de Turismo de Galicia, Xosé Manuel Merelles, y de la alcaldesa de Larouco, Patricia Lamela, en una cita ya referente del calendario enogastronómico gallego.
