Rueda vuelve a Valdeorras con el vino y la pizarra como protagonistas

El presidente de la Xunta visitará este lunes la vendimia de Viños Barco y la renovada carretera de Casoio a Riodolas, una actuación estratégica para el sector pizarrero ejecutada en apenas nueve meses desde su anuncio

Del viñedo a la pizarra. De O Barco a Carballeda. El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, regresa este lunes, último día de agosto, a Valdeorras con una agenda que vuelve a poner el foco sobre dos de los grandes pilares económicos de la comarca: el sector vitivinícola y la industria pizarrera.

No es la primera vez que Rueda utiliza precisamente estos dos sectores para reivindicar el potencial económico de Valdeorras. Hace poco más de un año, en julio de 2025, recorría la mina de A Fraguiña, en Carballeda, y posteriormente visitaba la bodega A Terriña, en Petín.

Este 31 de agosto el escenario será diferente, pero el hilo conductor será prácticamente el mismo. La jornada comenzará a las 11.00 horas en O Barco, entre viñedos y en plena vendimia, y continuará a las 13.30 horas en Riodolas, sobre una carretera cuya mejora nació precisamente de las necesidades de uno de los sectores que más empleo genera en la comarca.

Rueda, en plena vendimia de Valdeorras

La primera parada llevará al presidente de la Xunta hasta un viñedo de la Cooperativa Jesús Nazareno-Viños Barco, perteneciente a la Denominación de Orixe Valdeorras.

Rueda estará acompañado por la conselleira do Medio Rural, María José Gómez, en una visita que llega cuando la vendimia se encuentra ya plenamente en marcha en la comarca.

La elección de Viños Barco tiene además un significado especial. Se trata de la única cooperativa vitivinícola que permanece activa en Valdeorras, después de que en otros tiempos llegasen a coexistir tres, y da cobertura a pequeños viticultores con viñedos distribuidos por buena parte de la comarca.

La cooperativa inició la recepción de uva el pasado 25 de agosto y afronta una campaña escalonada por las grandes diferencias de maduración existentes entre unas zonas y otras. El pasado año recibió alrededor de 1,7 millones de kilos de uva, de los cuales unos 900.000 correspondieron a godello.

La visita permitirá así al presidente conocer sobre el terreno una vendimia que este año comenzó excepcionalmente pronto en Valdeorras y acercarse a un modelo cooperativo que continúa desempeñando un papel fundamental para muchos pequeños productores.

De las cepas a la carretera de la pizarra

Unas horas después, Rueda cambiará los viñedos por uno de los territorios con mayor vinculación a la industria pizarrera. A las 13.30 horas visitará el tramo de carretera entre Casoio y Riodolas, en Carballeda de Valdeorras, donde acaban de materializarse unas obras reclamadas por su importancia tanto para los vecinos como, especialmente, para la actividad industrial.

Y la fotografía tendrá algo de cierre de círculo. Hace apenas nueve meses, en noviembre de 2025, el conselleiro de Presidencia, Xustiza e Deportes, Diego Calvo, se desplazaba hasta Carballeda para anunciar una actuación considerada prioritaria por el Concello. Entonces se marcaba un objetivo: que la carretera estuviese terminada en menos de doce meses. No ha sido necesario agotar el plazo. Nueve meses después de aquel anuncio, la mejora es ya una realidad.

El proyecto salió a licitación en marzo con un presupuesto base de alrededor de 675.000 euros, dentro de una actuación cuya inversión global supera los 708.000 euros y que cuenta con una aportación de la Xunta superior a los 354.000 euros.

Una carretera para más de 2.000 trabajadores

Pero la importancia de esta obra no está únicamente en sus cifras. La carretera entre Casoio y Riodolas constituye uno de los principales accesos a las canteras que suministran materia prima a las empresas de transformación de pizarra de Carballeda. Por ella circulan diariamente trabajadores y numerosos vehículos pesados vinculados a la actividad extractiva.

La actuación se planteó precisamente para mejorar la movilidad y la seguridad de los más de 2.000 trabajadores directos del sector, además de facilitar los desplazamientos de los propios vecinos.

El deterioro acumulado era importante. El firme presentaba baches, cuarteos y puntos en los que la calzada había quedado prácticamente reducida a un solo carril.

Las obras han incluido la preparación y nivelación de la plataforma, el refuerzo y renovación del firme con aglomerado en quente, nueva señalización y actuaciones sobre las cunetas para facilitar el cruce de camiones y reducir los daños provocados por el agua.

La alcaldesa de Carballeda, María del Carmen González, había defendido reiteradamente esta carretera como una de las actuaciones prioritarias para el municipio, no solo por su vinculación con las canteras, sino porque también presta servicio a los vecinos y a quienes diariamente se desplazan a trabajar a esta zona.

Dos visitas, los mismos motores económicos

La agenda de este lunes guarda además un evidente paralelismo con la visita que Alfonso Rueda realizó a Valdeorras en julio de 2025. Entonces bajó a las galerías de A Fraguiña, considerada la mayor explotación subterránea de pizarra del mundo, para conocer de cerca un sector que definió como ejemplo de desarrollo «sostible, respectuoso co medio ambiente, con futuro e ben planificado».

Horas después se trasladaba a Petín, donde visitaba A Terriña y ponía el foco en el potencial del vino no solo como producto, sino como generador de una actividad turística vinculada al paisaje y al territorio. Allí anunció además una nueva línea de 3,5 millones de euros para impulsar la movilidad sostenible relacionada con el enoturismo.

Poco más de un año después, Rueda vuelve a recorrer esos mismos dos mundos. Esta vez no entrará en una mina ni visitará un centro enoturístico. Estará en un viñedo en el momento en que se recoge el fruto de todo un año de trabajo y, después, sobre una carretera renovada para facilitar el día a día de quienes trabajan en las canteras.

Vino y pizarra vuelven así a marcar la agenda de una visita del presidente de la Xunta a Valdeorras, dos sectores muy diferentes entre sí pero unidos por algo esencial para la comarca: su capacidad para generar actividad económica, empleo y futuro en el territorio.