La espectacularidad de las imágenes vistas en Viana do Bolo, Vilamartín de Valdeorras o A Gudiña tiene explicación meteorológica. Las tormentas que descargaron durante la tarde y la noche del miércoles sobre el oriente ourensano fueron especialmente intensas y dejaron registros poco habituales incluso para una zona acostumbrada a convivir con fenómenos adversos.
Según explicó Joel Cid, de MeteoGalicia, las tormentas permanecieron prácticamente estáticas sobre el este de la provincia de Ourense, descargando grandes cantidades de agua en muy poco tiempo y alcanzando intensidades calificadas como torrenciales e incluso muy torrenciales.
La actividad eléctrica también fue especialmente intensa. Durante la jornada se contabilizaron en Galicia cerca de 6.000 rayos, concentrándose entre el 70 y el 80 % de ellos en el este de las provincias de Ourense y Lugo.
En Viana do Bolo, una de las estaciones de MeteoGalicia registró cerca de 39 litros por metro cuadrado en menos de dos horas, con picos de intensidad equivalentes a más de 60 litros por hora. En la zona de Trevinca se alcanzaron incluso los 78 litros acumulados.
Ante esta situación, la Diputación de Ourense mantiene desplegados medios humanos y maquinaria en los municipios más afectados. La institución provincial identifica a Viana do Bolo, Vilamartín de Valdeorras y Vilardevós como los puntos que sufrieron las consecuencias más graves del temporal y asegura que continuará colaborando con los concellos para recuperar la normalidad lo antes posible.
En Viana permanecen cortadas dos carreteras provinciales, la OU-0903 y la OU-0904, donde trabajan brigadas de conservación, retroexcavadoras, motoniveladoras y camiones para retirar arrastres y restablecer la circulación. En Vilamartín continúan las actuaciones en la OU-0807 para eliminar los materiales acumulados por las lluvias.
Los parques comarcales de bomberos de A Rúa y Verín permanecieron movilizados durante todo el episodio para atender incidencias y colaborar en las tareas de emergencia.
El presidente provincial, Luis Menor, trasladó un mensaje de apoyo a los vecinos afectados y aseguró que la prioridad de la institución pasa por «garantir a seguridade das persoas e contribuír a recuperar a normalidade o antes posible», poniendo a disposición de los ayuntamientos los medios técnicos y humanos de la Diputación.
La situación también ha provocado reacciones políticas. La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, se desplazó este jueves a Viana do Bolo para conocer de primera mano los daños ocasionados por las riadas y reclamó una intervención inmediata de la Xunta para ayudar a los municipios afectados. La líder nacionalista pidió activar todos los medios necesarios para retirar lodo, vegetación y escombros acumulados, restablecer los servicios básicos y recuperar la normalidad «o antes posible».
Pontón reclamó además una evaluación rápida de los daños para poner en marcha ayudas destinadas a familias, explotaciones, empresas y ayuntamientos afectados. También planteó la necesidad de analizar las causas que han agravado las consecuencias de la tormenta, apuntando a la gestión de las zonas afectadas por los incendios forestales de los últimos años.
En una línea similar se expresó Movemento Sumar Galicia, que considera que lo ocurrido vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad del interior ourensano frente a fenómenos meteorológicos extremos. La formación reclama actuaciones urgentes para reparar los daños, reforzar las infraestructuras y mejorar los sistemas de prevención y respuesta, al tiempo que vincula parte de los problemas registrados con las escorrentías procedentes de terrenos afectados por los incendios del pasado verano. .


