Quince días han bastado a Vinos Barco para completar una vendimia que deja entre 1,65 y 1,7 millones de kilos de uva en sus instalaciones de O Barco. La campaña comenzó el 27 de agosto y terminó este 10 de septiembre con una valoración especialmente positiva de la calidad y del estado sanitario de la materia prima.
El godello vuelve a llevarse la mayor parte de la cosecha. La cooperativa estima que han entrado en bodega unos 900.000 kilos de esta variedad, a los que se suman alrededor de 300.000 de mencía, 250.000 de palomino y 200.000 de garnacha.
«La uva ha llegado en un estado excelente, sin enfermedades y con una calidad muy buena. Ha sido, en general, una campaña muy positiva», resume el presidente de Vinos Barco, José Manuel Delgado.
La vendimia llegaba, sin embargo, precedida por unas condiciones meteorológicas complicadas. La sequía y las sucesivas olas de calor habían provocado un estrés hídrico moderado en las vides y las precipitaciones de la recta final terminaron jugando a favor del viñedo. Según explica Delgado, la planta se encontraba deshidratada y la lluvia permitió recuperar parte de su equilibrio cuando las uvas alcanzaban ya grados elevados de maduración.
La nueva añada llega además en un momento en el que el godello mantiene un comportamiento diferente al del conjunto del mercado. «El mercado del vino lleva unos años a la baja desde la pandemia, pero el godello está siguiendo la tendencia contraria», señala Delgado. La bodega confía ahora en mantener la evolución de sus ventas y anuncia la incorporación de nuevos productos a su catálogo durante los próximos meses.
El final de la vendimia coincide también con la apertura de un nuevo espacio de catas en las instalaciones de Vinos Barco, concebido para reforzar la vertiente enoturística de la cooperativa y acercar sus vinos al público.