Una empresa de O Barco está detrás de una investigación que abre nuevas posibilidades para adaptar el viñedo gallego a escenarios con menor disponibilidad de agua. Viveros López Vid coordina el proyecto Plantavid, que este martes recibió una mención especial en la sección de Viticultura y Enología del V Foro de Innovación Productiva del Sector Agrario.
La investigación partía de una hipótesis conocida entre los viticultores gallegos: que la Folla Redonda podía presentar resistencia a la Armillaria mellea, el hongo responsable de la podredumbre blanca de la raíz. El patógeno ataca el sistema radicular de las plantas, puede permanecer durante años en el suelo y actualmente no existe un tratamiento efectivo para su control.
Los ensayos permitieron comprobar que aquella hipótesis no se cumplía como se esperaba. La Folla Redonda también resulta afectada por la Armillaria y, por tanto, no constituye una solución definitiva frente a la enfermedad. Sin embargo, el estudio reveló otras características que abren nuevas vías para investigar su utilización como portainjerto.
Entre ellas destaca especialmente su comportamiento frente a la falta de agua. En los ensayos comparativos realizados en 2024, la Folla Redonda mostró, en general, una respuesta al estrés hídrico superior a la del 110R, uno de los portainjertos más utilizados en el viñedo gallego. Los resultados apuntan así al interés de seguir investigando este material ante escenarios de menor disponibilidad de agua y uno de los desafíos que el cambio climático plantea a la viticultura.
Plantavid estudió también su comportamiento frente a nematodos, diferentes condiciones de pH y salinidad y su capacidad de absorción de potasio. Las conclusiones señalan precisamente la respuesta al estrés hídrico, el comportamiento en suelos con nematodos y la absorción de potasio como aspectos de interés para futuros trabajos. 20260908AlemparteDistinciónPlantavid.docx
Godello y Mencía, entre las variedades estudiadas
La investigación tuvo además una vertiente directamente aplicada a la producción de planta. Para comprobar las posibilidades de la Folla Redonda como portainjerto se trabajó con cinco variedades gallegas —Albariño, Caíño Branco, Godello, Treixadura y Mencía— y con distintos sistemas de producción e injerto. Los resultados señalan al injerto en campo mediante la técnica tradicional de cuña sobre barbados de dos años como el sistema que ofreció mayor viabilidad entre los analizados.
Viveros López Vid coordinó el proyecto, en el que participaron también la Estación de Viticultura e Enoloxía de Galicia (Evega-Agacal), la Cooperativa Vitivinícola Arousana y Viña Costeira. Además, se establecieron campos de ensayo en O Ribeiro y O Salnés que permitirán continuar evaluando durante los próximos años el comportamiento de las plantas en condiciones reales de viñedo.
La mención especial fue entregada este martes con la participación del director de la Axencia Galega da Calidade Alimentaria, Martín Alemparte, quien destacó Plantavid como ejemplo de un modelo de innovación que parte de problemas concretos del sector, contrasta científicamente las posibles soluciones y traslada los resultados al territorio, incluso cuando la investigación obliga a descartar la hipótesis inicial y abre otras vías de trabajo.
