El agua no da tregua y las carreteras tampoco. La provincia de Ourense encara el pleno de la Diputación de este viernes, 27 de febrero, con una agenda marcada por los daños de los últimos temporales y por un malestar creciente ante el deterioro de las infraestructuras. Así lo anticipa la diputada provincial del PSdeG, Sherezade Núñez, en una entrevista concedida en la víspera de la sesión plenaria.
La socialista no duda en calificar la cita como «movida» por «todos os acontecementos que estamos a vivir e que estamos padecendo». Sobre la mesa, explica, estarán los efectos de los fenómenos meteorológicos adversos que en las últimas semanas han provocado anegamientos, destrozos en vías de comunicación, daños en espacios públicos y pérdidas materiales para la vecindad.
Aunque en Valdeorras los perjuicios han sido principalmente materiales, Núñez subraya que en otras zonas de la provincia la situación es más grave. «Na zona da Limia hai zonas asolagadas de cultivo. Os agricultores teñen un problema», advierte. El debate, asegura, girará en torno a cómo subsanar estas deficiencias y cómo articular las ayudas necesarias para que los ayuntamientos puedan hacer frente a la situación.
La Diputación ya trabaja en una línea de ayudas para los municipios y, según explica la diputada, desde la Subdelegación del Gobierno se ha pedido a los concellos un inventario de bienes dañados para que puedan ser valorados y optar a aportaciones económicas. El problema, apunta, es que las arcas municipales ya arrastran el impacto de los incendios y ahora deben asumir este nuevo golpe.
«A nivel de prosperar municipalmente, xerar un benestar, este ano vai estar moi complicado», reconoce. La inversión pública ordinaria —mejoras en calles, alumbrado, saneamiento— podría verse comprometida porque buena parte de los recursos tendrán que destinarse a reparaciones urgentes.
En este contexto, el pleno de la Diputación aprobará las bases del Plan CooperOU 2026, que permitirá a los concellos ejecutar obras pactadas. Núñez confía en que esta herramienta ofrezca mayor flexibilidad que otras convocatorias: «Os Concellos sí que van poder destinala ao que consideren primordial». Además, recuerda que está prevista una modificación de dos millones de euros acordada a finales de 2025 para repartir entre los municipios y reforzar la inversión.
Infraestructuras bajo mínimos
Más allá de las ayudas, el estado de las infraestructuras centrará buena parte del debate político. Núñez habla abiertamente de «abandono sistemático» en la provincia y, en particular, en Valdeorras. «Nunca vivimos un estado de abandono tan grande. O deterioro das vías de comunicación é totalmente lamentable», afirma.
Carreteras estatales, autonómicas y provinciales presentan, según denuncia, deficiencias persistentes que se agravan con la lluvia. «Non nos vale con que fagan un parcheado. Cando comeza a chover, todas esas deficiencias volven saír á luz», sostiene.
En el pleno se debatirá una moción sobre el estado de la A-56 que se ampliará al resto de vías ante la presentación de enmiendas relativas al resto de carreteras. Para la diputada socialista, más allá de la competencia administrativa, lo importante es asumir responsabilidades: «Da igual de quen sexa a competencia, a responsabilidade tense que asumir».
A la preocupación por las carreteras se suma la situación ferroviaria. Núñez recuerda las recientes averías en el entorno de Montefurado, en la línea que conecta O Barco con Ourense, y denuncia la reducción de frecuencias desde 2021. Según expone, «reduciuse máis dun 60% a frecuencia de trens» desde el inicio de la pandemia.
La diputada también cuestiona el material rodante en servicio – con la locomatora más antiuga de toda España prestando el servicio– y el retraso en inversiones comprometidas. «O tramo de Monforte a Cobas leva parado desde 2021», lamenta, describiendo un escenario en el que se acumulan «deficiencias» que hacen la situación «insostenible» para una comarca que ya sufre aislamiento.
El agua, un «problemón con mayúsculas»
La gestión del agua es otro de los frentes abiertos. Como teniente de alcalde de Vilamartín de Valdeorras, Núñez reconoce que el abastecimiento y la depuración están suponiendo un desafío constante. «O da auga é un problemón con maiúsculas», afirma.
El Concello ha realizado inversiones de más de 50.000 euros en plantas de depuración, logrando mejorar la calidad del agua tratada. Sin embargo, los arrastres de lodos procedentes del monte tras las lluvias intensas colapsan las instalaciones. «Cando temos a fórmula e pensamos que funciona, a terra demóstranos que pode máis ca nós», resume.
Para la diputada, 2025 fue un año «duro» y 2026 se presenta como un ejercicio «complexo» desde el punto de vista político y administrativo para los ayuntamientos, obligados a priorizar reparaciones frente a nuevas actuaciones.
El pleno de este viernes se perfila así como un escenario de debate intenso sobre ayudas, carreteras, ferrocarril y abastecimiento. Un debate que, según anticipa Núñez, no se limitará a señalar competencias, sino que buscará respuestas concretas a problemas que afectan a la vida diaria de la provincia.
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