Las calles de Quereño, en el municipio de Rubiá y puerta de entrada a Galicia desde El Bierzo, volvieron a llenarse de ambiente, música y gastronomía con motivo de la décima edición del Viñotapeo, una cita ya consolidada que reunió a cerca de 400 personas llegadas desde distintos puntos como A Rúa, O Barco, Petín, Rubiá, El Puente de Domingo Flórez o Ponferrada.
La jornada convirtió al pueblo en un gran circuito gastronómico que llevó a los asistentes a recorrer todos los barrios de Quereño: Barrio do Regueiro, A Currela, O Quintairo I, O Quintairo II, As Cortiñas, A Teixeira, A Estación I, A Estación II, A Estación III y A Estación IV.
El arco situado bajo la vía del tren marcaba el inicio de la ruta. Allí, previo pago de 12 euros, los participantes recibían como obsequio un pañuelo y una tradicional taza de barro para degustar el vino durante el recorrido. La Charanga Bembybrass fue la encargada de poner la música y animar el ambiente desde el comienzo, acompañando a los asistentes de barrio en barrio, aunque muchos ya conocen perfectamente el itinerario y realizan la ruta a su manera.
En cada parada, los vecinos abrían las puertas de sus casas y locales para ofrecer tapas elaboradas por ellos mismos, una de las señas de identidad que hacen diferente al Viñotapeo de Quereño frente a otras rutas gastronómicas. Chorizo y salchichón caseros, carne con patatas, sopas de ajo, atún con pimientos, empanada, mejillones o lomo a la plancha fueron algunas de las propuestas que pudieron degustarse, siempre acompañadas de vino y otras bebidas.
El espíritu de colaboración y la implicación de todo el pueblo volvieron a ser claves para el éxito de la cita, demostrando una vez más la unión vecinal y el esfuerzo colectivo para que todos los asistentes disfruten de una gran jornada.
Tras finalizar el recorrido gastronómico, la fiesta continuó en la Pista, donde no faltaron el café, los postres caseros y la música de la disco móvil. El bar y el buen ambiente invitaron a prolongar la “troula” hasta bien entrada la noche en una edición especial que celebró por todo lo alto los diez años de una de las citas más esperadas de la primavera en Quereño.
