La Primavera de Portas Abertas de Valdeorras supera los 700 participantes con un público «más interesado» en el vino y la comarca

La Ruta do Viño de Valdeorras destaca el incremento de visitantes respecto al año pasado, el lleno en varias actividades y el impacto positivo en bodegas, alojamientos y restaurantes durante un fin de semana marcado por el enoturismo

Durante un fin de semana, Valdeorras abrió las puertas de sus bodegas y también conversaciones alrededor de una copa, mesas llenas en restaurantes de la comarca, hoteles con más movimiento del habitual y decenas de visitantes descubriendo, copa en mano, que detrás de cada vino hay un paisaje, una historia y una forma de entender el territorio.

Ese es el poso que deja la nueva edición de la Primavera de Portas Abertas de la Ruta do Viño de Valdeorras, celebrada este fin de semana y que cerró con un balance «muy satisfactorio» para la organización. La cita superó ya los 700 participantes —frente a los algo más de 650 del pasado año— y confirmó, según destacan desde la Ruta do Viño, no solo un crecimiento en cantidad, sino también en calidad del público asistente.

«Estamos muy satisfechos tanto con los números, con la cantidad de personas que ha venido a Valdeorras este fin de semana, como con la calidad del público que vino», resumía este lunes la gerente de la Ruta do Viño, Cristina Núñez, durante una entrevista en Onda Cero Valdeorras.

Precisamente, una de las cuestiones más repetidas durante el balance fue el perfil de los visitantes. Tanto la organización como los participantes en las actividades coincidieron en que este año se percibió un interés más profundo por conocer el territorio y sus vinos.

La enóloga Cecilia Fernández, que participó en varias de las propuestas organizadas durante el fin de semana, aseguraba que muchas de las personas llegadas a Valdeorras «venían a conocer realmente la zona, no solamente a pasar y disfrutar el día». «No era un día de excursión, era realmente interés por Valdeorras y por su vino», añadía.

Uno de los momentos más destacados de la programación fue el Túnel del Vino inaugural celebrado el viernes, una cita que reunió a cerca de un cenenar de asistentes y permitió degustar más de una veintena de referencias de distintas bodegas de la denominación de origen en un ambiente distendido y acompañado de música en directo.

La propuesta gustó tanto al público como a los propios bodegueros. «Incluso entre ellos descubrieron vinos que nunca habían catado», explicaba Cristina Núñez, que destacó el carácter cercano y abierto de una actividad que permitió presentar y explicar personalmente muchos de los vinos participantes.

También Cecilia Fernández valoró especialmente el formato de la actividad, poco habitual para parte del público general. «Creo que sorprendió a mucha gente poder disfrutar tranquilamente de una gran cantidad de vinos», apuntó.

La programación continuó durante el sábado y el domingo con visitas a bodegas, rutas, experiencias gastronómicas y actividades vinculadas al patrimonio natural y cultural de la comarca. Entre las iniciativas con mayor acogida volvieron a situarse los autobuses del vino, que completaron plazas (160) y permitieron a los visitantes recorrer distintos municipios y modelos de bodega.

«Este año tuvimos mucho público nuevo», destacaba Núñez, que explicó además que los itinerarios se diseñaron precisamente para ofrecer una visión más amplia de Valdeorras, combinando diferentes ayuntamientos y tipos de elaboraciones.

Las actividades gastronómicas también dejaron buenas sensaciones. Una de ellas fue el maridaje de vinos y quesos organizado dentro de la programación de la Ruta do Viño, en el que los participantes pudieron experimentar distintas combinaciones con productos de la zona en un formato participativo y distendido.

«La gente salió súper contenta», resumía Cecilia Fernández tras una experiencia en la que, además de catar, los asistentes pudieron conocer mejor los matices de cada vino y cada queso.

El impacto de la Primavera de Portas Abertas también se dejó notar fuera de las bodegas. Desde la organización destacan el aumento de las pernoctaciones y el movimiento generado en restaurantes y establecimientos turísticos de la comarca. Algunos alojamientos llegaron incluso a colgar el cartel de completo durante el fin de semana.

Además, los locales adheridos sirvieron decenas de menús especiales vinculados a las jornadas –más de 70– reforzando así el impacto económico y turístico de una iniciativa que sigue creciendo año tras año.

«Lo que nos interesa es que venga público que quiera conocer y que consuma los servicios que ofrecemos aquí en Valdeorras», defendía Cristina Núñez, que resumía esta edición con una expresión clara y contundente: «Este año, calidad y cantidad, muy bien».

La actividad en la Ruta do Viño de Valdeorras no se detiene aquí. El próximo fin de semana continuará la programación con una nueva propuesta de cicloturismo en bicicleta eléctrica entre los municipios de O Barco y Rubiá, que incluirá comida en Pazo do Castro y una visita a A Ocepado. Desde la organización destacan que se trata de una ruta accesible «para todo el mundo», pensada para disfrutar del paisaje, la gastronomía y el vino desde otra perspectiva. Las inscripciones pueden realizarse a través de la página web de la Ruta do Viño de Valdeorras.