sábado. 13.04.2024
Mar Romera. ©nines minguez. _MG_7256
Mar Romera, psicopedagoga: «No existen emociones buenas o malas. Tenemos que vivirlas todas». Mar Romera. ©nines minguez.

Después de varios años, Mar Romera regresa a los encuentros "Familia-Escola" organizados por la Asociación de Vagalume. En esta ocasión su conferencia tratará sobre "el valor de elegir y la emoción de vivir". En concreto, estará el cuatro de abril en el Teatro Lauro Olmo a las 19:30. 

Romera es profesora, licenciada en pedagogía y psicopedagogía. Está especializada en inteligencia emocional. Aparte es autora de diversos libros dedicados a la escuela, la infancia y la didáctica activa. Por otra banda, es presidenta de la Asociación Francesco Tonuci. 

—El cuatro de abril estará en el Teatro Lauro Olmo con la conferencia "el valor de elegir y la emoción de vivir", ¿cómo va a ser ese día?

—Compartir un rato con la comunidad de O Barco para mí es un honor y un placer. Se trata de reflexionar juntos de cómo el modelo educativo que nos guíe va a condicionar absolutamente a los niños con los que convivimos y que, en definitiva, son nuestro mayor tesoro.

Pusimos el valor de elegir, porque intentaré que esta intervención nos lleve hacia la reflexión del equilibrio emocional y la necesidad de educar en esta estabilidad y excelencia emocional. No elegimos las circunstancias, pero sí elegimos cómo reaccionamos ante ellas.

—¿Considera que debe haber un cambio en la manera de educar?

—Decir que debe haber un cambio es arriesgar demasiado. Primero hay que partir de la base de que muchísimas personas, profesionales o docentes, lo hacen muy bien. Evidentemente, es necesario evolucionar y cambiar. Ahora mismo, yo entiendo que nuestra escuela no necesita una nueva legislación ni más normativas.

Lo que requiere es más profesionalidad, más autonomía en los equipos directivos y buenos maestros. Los cambios tienen que venir porque hace un año las cosas eran diferentes a como son hoy, los niños de hace una década eran distintos. Por tanto, cambiar hay que cambiar siempre.

—En muchas ocasiones habla de la educación emocional, ¿qué peso tiene esto en la formación de los más pequeños?

—Nuestro cerebro primero siente y luego piensa. Si lo entrenamos para sentir y aprendemos a elegir nuestras propias emociones, la calidad de vida va a mejorar en todos los sentidos. Mejorará nuestra salud física, la salud mental y, me atrevería a decir, que la vida de toda una sociedad, incluso la de nuestros gobernantes.

La excelencia emocional es saber elegir la emoción oportuna en el momento adecuado. No existen emociones buenas o malas. Tenemos que vivirlas todas, esto es lo que nos hace diferentes a cualquier mamífero superior. 

—¿Cómo se puede fomentar desde el hogar?

—Los niños aprenden muy poco de lo que les enseñamos. Si los adultos estamos a su lado, acompañamos, sabemos escuchar y sabemos gestionar nuestras propias emociones. Ellos también lo harán.

—A nivel personal, en muchas ocasiones ha comentado que no tiene redes sociales, ¿a qué se debe esta decisión?

—Es curioso pensar que he sido nombrada influencer educativa en España sin redes sociales. En el momento que surgen estas aplicaciones, mis hijas eran adolescentes. Yo opté por no tener redes sociales porque era una manera de educar. Pedí ayuda a mis hijas, entonces, eran ellas las que me enseñaban a mí, aprendimos juntas.

Esta fue la razón del porqué no empezar en el primer momento. Pasado el tiempo, estas plataformas aportan muchísimo y, por supuesto, que dentro de mi profesión somos muy pocas personas las que no tenemos, pero agotan y quitan tiempo. Puesto en una balanza, gano más calidad y tiempo, aunque pierda visibilidad. He elegido coherencia. 

—¿Cree que esa calidad y ese tiempo que nos comenta, lo han perdido los adolescentes con este uso masivo de las redes sociales?

—Nuestros chicos no están bien. Esto se debe a este entorno en el que la virtualidad ha ocupado todo el espacio y tiempo de nuestros adolescentes. Las redes sociales, bien utilizadas, pueden ser un gran recurso, pero están arruinando, en parte, las grandes habilidades del ser humano. 

Si desea escuchar la entrevista completa a Mar Romera puede hacerlo aquí: 

Mar Romera, psicopedagoga: «No existen emociones buenas o malas. Tenemos que vivirlas...