Arde a orillas del Sil, el documental que quiere conservar la memoria de los incendios de Valdeorras y Viana

Arde a orillas del Sil, el documental que quiere conservar la memoria de los incendios de Valdeorras y Viana
Los valdeorreses Antón García Gonçalves y Guti González preparan Arde a orillas del Sil, un documental que recogerá el testimonio de quienes vivieron los grandes incendios de agosto de 2025. El proyecto se financiará a través de una campaña de micromecenazgo que busca implicar a toda la comarca para que esta historia no caiga en el olvido

Durante días, Valdeorras y Viana ocuparon portadas y abrieron informativos. El humo ocultó las montañas, las llamas avanzaron sin control y miles de hectáreas quedaron reducidas a cenizas. Helicópteros, carreteras cortadas, vecinos desalojados y pueblos enteros pendientes de un cambio de viento convirtieron la comarca en el centro de todas las miradas.

Después llegó el silencio. Las cámaras se marcharon. La actualidad siguió su curso. Pero en las aldeas continuaron viviendo quienes habían visto desaparecer el monte, los recuerdos de toda una vida o la tranquilidad con la que siempre habían convivido.

Y es precisamente esa historia, la que comenzó cuando el fuego ya no era noticia, la que quieren contar ahora Antón García Gonçalves y Guti González en Arde a orillas del Sil –título provisional–, un documental que empezará a rodarse este verano si consigue completar la financiación necesaria mediante una campaña de micromecenazgo en la web verkami y donde se pueden realizar las donaciones a través de este enlace. 

Lo curioso es que la idea no nació de ellos. Surgió después del estreno de Saúde, su primer documental, con el que abordaron la situación de la sanidad pública en la comarca. A la salida de una de las proyecciones fueron los propios vecinos afectados por los incendios quienes les pidieron que contaran lo ocurrido.

«Muchos reporteros estuvieron allí al día siguiente o durante la primera semana, pero después nadie volvió a acordarse de esos pueblos y ellos siguen sufriendo las consecuencias», explica Antón. Aquella conversación bastó para poner en marcha un proyecto que pretende convertirse en la memoria audiovisual de uno de los episodios más duros vividos por la comarca. 

Pero Arde a orillas del Sil no quiere ser un documental sobre el fuego. Ni siquiera sobre las llamas. Quiere hablar de las personas. Por eso combinará testimonios de quienes vivieron aquellos días con imágenes de las aldeas, recreaciones de algunos momentos y una narración que no seguirá un orden cronológico. La historia partirá del presente para regresar poco a poco a los días en los que el incendio cambió para siempre la vida de cientos de vecinos. 

Durante los últimos meses, ambos han recorrido los pueblos afectados escuchando historias que apenas trascendieron cuando el incendio ocupaba titulares. Casas familiares convertidas en cenizas. Montes que tardarán décadas en recuperarse. Aldeas que ya luchaban contra la despoblación y que recibieron un golpe del que todavía intentan rehacerse.

«Si nos quedaba alguna duda de la potencia que tenía esta historia, desapareció al hablar con la gente. Ha sido arrollador. Aunque no hubo víctimas mortales, muchas personas perdieron muchísimo más que una finca o un monte», resume Guti González. 

El documental también nace de una convicción compartida por sus dos impulsores: que el cine puede convertirse en una herramienta para abrir debates que, de otro modo, acaban desapareciendo de la conversación pública.

«Una sala con 300 personas viendo durante una hora el testimonio de quienes lo han sufrido me parece más poderosa que cualquier otra herramienta que tengamos», reflexiona Antón, estudiante de cine en Madrid, convencido de que la gran pantalla puede servir para que el mundo rural vuelva a ocupar el lugar que merece.

Paradójicamente, fue salir de Valdeorras lo que le hizo valorar todavía más su tierra. Mientras estudia fuera, reconoce que no deja de hablar de Galicia y de la comarca con quienes le rodean. «Cuando sales te das cuenta de la suerte que has tenido naciendo en un sitio como Valdeorras. Tenemos un lugar increíble y da mucha pena ver cómo determinadas cosas se van perdiendo», asegura. 

Esa mirada explica también por qué el documental trasciende el incendio. Porque, a medida que avanzaban las entrevistas, descubrían que cada conversación abría otra historia distinta: el abandono del rural, la despoblación, la pérdida de servicios o la necesidad de proteger un territorio especialmente castigado durante los últimos años.

«Empiezas haciendo un documental sobre un incendio y acabas dándote cuenta de que podrías hacer quinientos», reconocen.

El equipo comenzará el rodaje en agosto con profesionales de diferentes áreas cinematográficas, pero antes necesita completar la financiación del proyecto, que tendrá también alguna parte de ficción. Para ello ha puesto en marcha la campaña de micromecenazgo en Verkami, abierta a cualquier persona que quiera colaborar.

La recaudación permitirá cubrir los gastos de producción y, si se supera el objetivo inicial, mejorar los medios técnicos con los que se realizará el documental. Los impulsores recuerdan que cualquier aportación, por pequeña que sea, contribuye a que una historia que marcó para siempre a Valdeorras y Viana quede también grabada para las generaciones futuras.

Puedes escuchar aquí la entrevista: