Hay partidos que se juegan por puntos y otros en los que el resultado es lo de menos. Para Pizarras Los Tres Cuñados Fútbol Sala, el que cada año sirve para recordar a Jess Carrera pertenece, sin duda, a los segundos. Este domingo, el pabellón de Calabagueiros volverá a convertirse en escenario de un homenaje que alcanza ya su novena edición y que el club considera «el partido más especial del año».
Será a las 18.30 horas y tendrá como rival a La Bañeza, equipo que milita en Tercera División y con el que el club valdeorrés mantiene una estrecha relación. Su presidente, Santiago Vázquez, explica que la respuesta fue prácticamente inmediata cuando les plantearon participar en el encuentro, a pesar de celebrarse en unas fechas complicadas en plena pretemporada.
Pero por encima de lo deportivo está el verdadero significado de la jornada. Nueve años después, el recuerdo de Jess continúa formando parte del calendario y de la vida del club. «Es un momento de estar próximos a la familia, tener un recuerdo hacia él y mostrarle a la familia todo el cariño y todo ese recuerdo que él nos dejó», señala Vázquez. Una fecha «muy entrañable» que, asegura, se vive intensamente dentro de Pizarras Los Tres Cuñados.
Un campus con 61 niños
El homenaje pondrá el broche a una semana especialmente intensa para el club. Este viernes se clausura una nueva edición de su campus de fútbol sala, que ha reunido en O Barco a 61 niños y ocho monitores.
La elección de la primera semana de septiembre no es casual. Desde el club consideran que permite cubrir ese periodo entre el final de las vacaciones y el regreso a las aulas en el que buena parte de los padres ya se han reincorporado a sus puestos de trabajo. Una función de conciliación a la que se suma el objetivo principal: disfrutar y aprender a través del deporte.
La respuesta, explica Santiago Vázquez, vuelve a ser «espectacular». De hecho, el número de participantes está condicionado por la capacidad del club para disponer de suficientes monitores y garantizar que los pequeños estén correctamente atendidos. Y aunque el fútbol sala constituye el eje central, el campus busca ir más allá de la pista.
Este año los participantes recibieron, entre otras actividades, una charla impartida por un fisioterapeuta llegado desde Madrid sobre cuestiones posturales. También se apuesta por hábitos saludables, incorporando fruta como tentempié a media mañana. «Intentamos que durante la semana haya más cosas que ayuden a su formación», explica el presidente.
Del balón a conocer la pizarra
Entre esas actividades complementarias hay una que se ha convertido ya en tradición: salir del pabellón para visitar Pizarras Los Tres Cuñados, la empresa que patrocina y da nombre al club.
Los pequeños pudieron entrar en una cantera y descubrir cómo se desarrolla el trabajo de extracción de la pizarra, contemplar de cerca la maquinaria utilizada y continuar después el recorrido por la fábrica para conocer el proceso de elaboración.
Una experiencia especialmente llamativa para los niños, pero que encierra también un objetivo: acercarlos a una actividad económica que forma parte de la identidad de Valdeorras y que, pese a su proximidad, no siempre conocen. «Estamos todos en Valdeorras, pero no todos conocen, niños ni mayores a veces, lo que es el día a día de una empresa», reconoce Vázquez.
Para algunos hubo incluso una sorpresa añadida: encontrarse durante la visita con familiares que trabajan en las instalaciones. La actividad concluyó con un pequeño pincho y con la satisfacción de haber vivido, según el presidente, «una jornada muy enriquecedora para todos».
Una cantera que garantiza el futuro
Hablar de 61 niños participando en un campus lleva inevitablemente a hablar de cantera. Y ahí Pizarras Los Tres Cuñados encuentra uno de sus principales motivos para mirar con optimismo hacia el futuro.
El club cuenta con una amplia estructura de equipos desde las edades más tempranas hasta juveniles y continúa incorporando al primer equipo a aquellos jugadores de base que van destacando.
Mantener esa estructura tiene especial importancia en una comarca como Valdeorras. Santiago Vázquez reconoce que cada temporada resulta complicado formar plantillas estables. Muchos jugadores llegan al final de Bachillerato y se marchan fuera para continuar sus estudios, mientras que la aparición de otros proyectos deportivos en lugares próximos como Viana, Quiroga o Ponferrada amplía las posibilidades para los jugadores y también la competencia a la hora de confeccionar el equipo.
El presidente lo asume con naturalidad. «Las puertas están siempre abiertas», afirma, tanto para quienes deciden marcharse como para los juveniles de la casa que están preparados para dar el salto.
Es precisamente ahí donde cobra sentido el trabajo de base. Los jóvenes que despuntan tienen la posibilidad de obtener ficha con el primer equipo y convertirse en el relevo de quienes, por estudios u otras circunstancias, dejan Valdeorras.
Sin marcarse techo para la nueva temporada
Con la nueva campaña a punto de comenzar, Pizarras Los Tres Cuñados afronta el curso con ilusión, aunque sin establecer de antemano una meta concreta.
Santiago Vázquez prefiere no fijar objetivos que puedan terminar quedándose cortos o generando expectativas excesivas. Sabe que la Preferente es una competición exigente, pero confía en la plantilla y, sobre todo, en sus ganas de competir. «Llegaremos donde tengamos que llegar, donde merezcamos», resume.
Los precedentes permiten mantener la ambición. En las últimas temporadas el conjunto valdeorrés ha conseguido alcanzar los play-off de ascenso, aunque la suerte no terminó cayendo de su lado en el momento decisivo. Este año volverán a intentarlo sin perder de vista la que consideran una responsabilidad adquirida después de tantos años de trayectoria: mantener vivo el fútbol sala en Valdeorras.
El club cumplió el pasado año su 25 aniversario y comienza ahora su vigesimosexta temporada. Más de un cuarto de siglo después, continúa apoyándose en una cantera que alimenta al primer equipo y en unos niños que siguen viendo en sus jugadores mayores un espejo en el que mirarse.
Pero antes de pensar en puntos, clasificaciones o posibles play-off, toca jugar un partido diferente. Este domingo, a las 18.30 horas, en Calabagueiros, Pizarras Los Tres Cuñados y La Bañeza saltarán a la pista en la novena edición del homenaje a Jess Carrera. Un encuentro para competir, sí, pero sobre todo para recordar. Porque hay personas cuya huella consigue que, nueve años después, todo un club siga reuniéndose alrededor de un balón para mantener vivo su nombre.

